23.3.10

Banca para pobres

Una joven bengalí labora en una granja piscícola en Cox’s Bazar, a unos 296 kilómetros al sur de la capital de Bangladesh, país origen del Grameen Bank, impulsor de los microcréditos

Periódico La Jornada
Martes 23 de marzo de 2010, p. 28

A quienes viven en el mundo rico les cuesta trabajo imaginar lo que es vivir con dos dólares diarios. Pero para quienes viven así el problema no es sólo lo bajo del ingreso, sino su contingencia. A menudo vivir con dos dólares diarios significa en realidad vivir durante 10 días con 20 dólares ganados en uno solo. La tarea de distribuir el gasto se vuelve más complicada si no hay donde guardar el dinero con seguridad. En una emergencia, los ricos pueden escoger entre tomar algo de sus ahorros o pedir prestado. Las grandes masas que en el mundo en desarrollo carecen de servicios bancarios a menudo sólo tienen la opción de pedir prestado, a menudo a un costo muy alto.

Que tengan esa opción se debe en parte al rápido crecimiento del microfinanciamiento, especializado en prestar pequeñas sumas a los pobres. Varias grandes instituciones microfinancieras también ofrecen cuentas de ahorros: el Grameen Bank, en Bangladesh, es un ejemplo prominente. Pero la industria sigue dominada por el crédito: de 166 instituciones de este tipo sometidas a una encuesta en 2009, todas ofrecían crédito, pero sólo 27% contaban con sistemas de ahorro.

Sin embargo, cada vez más microfinancieras se interesan en el potencial de los ahorros, en parte gracias a la crisis financiera global. Los problemas de liquidez que a muchas les ocasionó la crisis, junto con el creciente costo del financiamiento, las han llevado a aceptar la idea de financiarse al menos en parte con ahorros locales.

La Fundación Bill y Melinda Gates ha entrado en apoyo de este esquema. En enero anunció donaciones por 38 mdd a 18 microfinancieras del sur de Asia, América Latina y África para estimularlas a aumentar sus ofertas de ahorros. Es un fuerte respaldo a una industria que aún se basa mucho en donaciones. Bob Christen, director de servicios financieros para los pobres en esa fundación, señala que estas aportaciones son un paso importante para ensanchar el modelo de negocios de las microfinancieras con la inclusión del ahorro.

Para que el mecanismo funcione se necesitará más que buenas intenciones y un reconocimiento de que los pobres quieren lugares donde depositar el dinero que logran escamotear al gasto. Parte del problema es de simple economía: es difícil sacar provecho de clientes que hacen montones de depósitos minúsculos si no se recortan enormemente los costos de transacción.

Transferencias electrónicas

El uso extendido de teléfonos móviles por los pobres en los países en desarrollo podría dar una respuesta. En Kenia, por ejemplo, las personas usan ya un exitoso servicio de mensajes de texto, llamado M-PESA, para realizar transferencias electrónicas de dinero a otros usuarios. Y un nuevo esquema de microseguros utiliza el M-PESA para ofrecer a campesinos kenianos protección contra el mal tiempo.

Existen desafíos para quienes buscan entrar al negocio de banca móvil. Ignacio Mas, de la Fundación Gates, señala que para hacer seguras estas transacciones se necesitarán acuerdos con los operadores de telefonía móvil, los cuales controlan el acceso a la tarjeta SIM del teléfono. Eso es sencillo en Bangladesh, donde las microfinancieras también ofrecen telefonía móvil, pero en otros países puede que las telefónicas prefieran entrar al negocio del ahorro por cuenta propia.

También los bancos y otras instituciones financieras grandes podrían tener mayor facilidad para ofrecer servicio a los pobres en asociación con empresas telefónicas. Para ello, en muchos países se necesitará cambiar normas respecto de quién está facultado para recibir depósitos.

Una mejor tecnología y normas más flexibles son necesarias. El paso final es diseñar productos que funcionen para los pobres. Varias microfinancieras que recibieron dinero de Gates experimentan con cuentas de ahorro en las que hay el compromiso de hacer depósitos regulares. Marcia Brown, ejecutiva de una de las firmas receptoras del apoyo, señala que es probable que se ofrezcan cuentas para un propósito particular, como la educación de los hijos.

Sendhil Mullainathan, economista de Harvard, advierte que siempre habrá un gran abismo entre lo que las personas dicen que quieren ahorrar y lo que en realidad ahorran. El ahorro, explica, se basa con frecuencia en lo que no ocurre, es decir, en la acumulación de decisiones de no consumir. En contraste, el consumo es una decisión activa de comprar algo. Un producto que este especialista ha puesto a prueba en India se refiere a colaborar con agentes bancarios para vender tarjetas de ahorro en tiendas, de modo que el ahorro se vuelva una compra activa y pueda competir con otras compras por impulso. Con suerte estas innovaciones podrán ayudar a los pobres a usar sus propios ahorros para hacer su vida un poco más predecible.

Economist Intelligence Unit
Banca para pobres

Fuente: EIU

Traducción de texto: Jorge Anaya

Pfizer y Glaxo firman acuerdo vacunas países pobres

Por Kate Kelland

LONDRES (Reuters) - Los laboratorios Pfizer y GlaxoSmithKline firmaron un histórico acuerdo a 10 años el martes para suministrar 60 millones de vacunas contra el neumococo por año a precio reducido para las naciones en desarrollo.

El pacto, mediado por la Alianza Global para Vacunas e Inmunización (GAVI por su sigla en inglés), basada en Ginebra, es el primero en un nuevo esquema llamado Compromiso de Avance del Mercado (AMC por su sigla en inglés), que garantiza una demanda de vacunas por parte de las naciones pobres pero establece un precio máximo para los laboratorios.

GAVI estima que la introducción de nuevas vacunas contra la enfermedad neumocócica, que provoca enfermedades graves como neumonía y meningitis, podría salvar alrededor de 900.000 vidas para el 2015 y hasta 7 millones en el 2030.

Tanto Glaxo como Pfizer se comprometieron a suministrar 30 millones de dosis de sus vacunas Synfloriz y Prevnar a GAVI en los próximos 10 años, a 7 dólares por dosis en el primer 20 por ciento de las dosis y luego a 3,50 dólares en el 80 por ciento restante.

En comparación, las compañías cobran entre 54 y 108 dólares por cada dosis de sus vacunas en las naciones ricas.

ENFERMEDADES FATALES

"Este es un acuerdo histórico. Fue el resultado de cuatro años de intenso trabajo y negociaciones y significa que este año (...) comenzaremos a entregar una mejor vacuna neumocócica para lidiar con una de las enfermedades que causa más muertes infantiles en las zonas más pobres del mundo", dijo Julian Lob-Levyt, presidente ejecutivo de GAVI, a Reuters.

La enfermedad neumocócica se cobra la vida de alrededor de 800.000 niños menores de 5 años. En total, causa 1,6 millones de muertes por año, de las cuales el 95 por ciento ocurren en Africa y Asia.

El acuerdo por la vacuna neumocócica será parcialmente financiado por Gran Bretaña, Italia, Canadá, Rusia, Noruega y la Fundación Bill & Melinda Gates, que acordó en junio pasado invertir un total de 1.500 millones de dólares en el proyecto.

La vacuna Synflorix de Glaxo protege contra 10 cepas de la bacteria streptococcus pneumoniae, que causa la enfermedad. Fue aprobada a fines del año pasado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para su uso en los países en desarrollo.

Prevnar, de Pfizer, actúa contra 13 cepas y obtuvo la aprobación de los reguladores estadounidenses previamente este mes.

Este esquema ACM previsiblemente abrirá el camino para acuerdos futuros en otras vacunas recientemente introducidas, como una contra el rotavirus, que causa diarrea severa, y una experimental contra la malaria. Ambas enfermedades combinadas causan la muerte de millones de personas por año en los países pobres.

IMPULSO A LA SALUD

El esquema fue concebido para alentar a las compañías farmacéuticas a fabricar y suministrar medicamentos y vacunas para mejorar la salud en los países pobres, que generalmente no pueden acceder a los altos precios que se pagan en los mercados occidentales.

Glaxo y Pfizer expresaron interés en acuerdos futuros bajo este sistema, diciendo que están comprometidos con las estructuras escalonadas de precios para garantizar que sus productos lleguen a las personas que más lo necesitan.

Ian Read, vicepresidente de Pfizer encargado del área de biofarmacéutica global, dijo que el acuerdo AMC era un "hito" en los planes de GAVI de suministrar fármacos seguros a los países más pobres.

"Crear acceso no es sólo tener medicinas, es también facilitar los medicamentos a las personas que los necesitan", dijo a periodistas durante una rueda telefónica.

Además de Glaxo y Pfizer, Panacea Biotec y el Instituto Serum de India son otras de las firmas que se han registrado para el programa y otras compañías también se mostraron interesadas en el piloto, dijo GAVI. A medida que se sumen más participantes, el precio va a seguir cayendo.

GAVI dijo que necesitará recaudar otros 1.500 millones de dólares en los próximos cinco años para garantizar que el programa obtenga los fondos suficientes.

(Editado en español por Gabriela Donoso)

Países pobres y países ricos

La diferencia entre países pobres y ricos no es la edad del país. Esto puede ser demostrado por países como India y Egipto, que tienen más de 2000 años, y son pobres.

Por otro lado Canadá, Australia y Nueva Zelandia que hace 150 años eran inexpresivos, hoy son países desarrollados y ricos.

La diferencia entre países pobres y ricos también no reside en los recursos naturales disponibles. Japón posee un territorio limitado (80% montañoso), inadecuado para la agricultura y la cría de ganado, pero es la segunda economía mundial. Japón, es como una inmensa fábrica flotante importando materia prima de todo el mundo y exportando productos manufacturados.

Otro ejemplo es Suiza que no cosecha cacao, pero tiene el mejor chocolate del mundo; en su pequeño territorio cría animales y cultiva el suelo durante apenas 4 meses al año, no obstante fabrica lácteos de la mejor calidad. Es un país pequeño que da una imagen de seguridad, orden y trabajo, lo que lo transformó en la caja fuerte del mundo.

Ejecutivos de países ricos que se relacionan con sus pares de países pobres, muestran que no hay diferencia intelectual significativa.

La raza y el color de la piel tampoco son importantes: inmigrantes rotulados de peligrosos en sus países de origen son la fuerza productiva de países europeos ricos.


El agua, factor de desigualdad entre ricos y pobres

BEIJING, 22 mar. (SPANISH.CHINA.ORG.CN) - La celebración del Día Mundial del Agua este lunes, una fecha establecida en 1993, vuelve a poner sobre la mesa el problema de este bien escaso y esencial.

Uno de los problemas más acuciantes es la falta de potabilidad del agua en muchos países pobres, donde existen más de 884 millones de personas sin acceso al agua en condiciones mínimas de salubridad. Es uno de los datos revelados por la ONU con motivo de la conmemoración de este día.

Otro de los datos muestra que más de 1,5 millones de niños mueren cada año por enfermedades derivadas de la insalubridad del agua que consumen o que el número de víctimas ocasionadas por el agua no potable es superior al causado por actos de violencia.

La suma de estos datos muestran una imagen desalentadora. El agua y el acceso a su consumo en condiciones mínimamente aceptables sigue siendo, a día de hoy, una de las principales brechas entre los países ricos y pobres. En el África subsahariana se producen las situaciones más dramáticas.

Sin embargo, los países ricos también sufren problemas con el agua. El cambio climático, según muchos expertos, traerá inundaciones, sequías o cambios en la calidad de las aguas que afectarán a la cadena alimenticia. A ello se suman la contaminación de los recursos acuíferos o los problemas para depurar las aguas residuales.

Pero es en los países pobres donde la tragedia del agua resulta más grave. El secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, hizo un llamamiento “a superar estos desafíos con los conocimientos de los que disponemos”, algo completamente factible, pero que necesita de verdadera voluntad.

18.3.10

¡QUÉ RICO es ser rico!

  • Francisco J. Quevedo
Tomemos un ejemplo hipotético pero absolutamente revolucionario, llamémoslo “Rico Mac Pato”: La calle donde vive es ahora privada, compró todos los terrenos y casas que le rodeaban para cerrarla y así aislarse de sus vecinos, quienes, por lo visto, siente que no lo quieren; su casa tiene piscina y cuenta con aires acondicionados y planta eléctrica, en el estacionamiento hay camionetas blindadas y autos alemanes, nada de chinos ni iraníes; la inseguridad ni le preocupa porque sale con una caravana de escoltas que para el tráfico para que pese sin detenerse en semáforos ni en colas; a través de testaferros, algunos de ellos acosados en esta purga de poderes tras bastidores, es dueño de bancos, aseguradoras, plantas de alimentos, flotas de barcos, un yate espectacular abanderado en Curazao para que nadie descubra un secreto a voces, ahora se sumó una red de emisoras radiales, es socio de la televisión por cable (por eso las regulaciones no apuntan a ellas sino a los canales) e intenta comprar una empresa de telefonía celular y un canal de TV, y es socio de más de un “country club”. Esta historia se repite y se entremezcla, no se trata de uno, sino de muchos.

Las ofertas de bonos que permiten comprar dólares a cinco las entuban sus bancos y banqueros. Se ofrecen a las 10:00 am y se cierran a la 01:00 pm. No hay tiempo para prensa, y menos para anotarse. Claro que como la idea es lucrarse, el dólar no baja. Si bajara, no hay ganancia. Las leyes las van redactando a su conveniencia. Entre bomberos no se pisan la manguera. Y las emergencias son muy rentables. Las adjudicaciones a dedo permiten cobrar altas comisiones. Hasta en la crisis eléctrica surge la pregunta: ¿Y cuánto hay pa’ eso?

Pero hay riesgos: Acumular riqueza no es pecado, parece, pero juntarla con poder político y militar incomoda al líder, y más si se expresan en privado dudas sobre la marcha del proceso, se asoman las ambiciones o se lanzan amenazas de borracho. Dicen que más de uno tiene la carta de renuncia aquella del 11 de abril como póliza de seguro, y que otros arman expedientes que harían a la lap-top de Raúl Reyes parecer un juego de Nintendo®. Los entretelones son novelescos y hasta dantescos. ¿Estos asesinatos de editores, fiscales y policías, y los secuestros mil millonarios de banqueros serán real y exclusivamente producto del hampa común? ¿Seremos tan ingenuos? No es solo lo inmoral, lo ilegal, lo macabro, sino lo mentiroso que parece ser el proceso. Para sobrevivir solo hace falta ser leal y “morir callado”, aunque a veces no sea metafóricamente hablando. Y pensar que llegaron al poder bajo la consigna de luchar contra la corrupción.

Venezuela está en crisis, crisis de valores. Sodoma y Gomorra se cae a pedazos. ¿Será todo esto que se junta un flagelo de Dios, justicia divina, o será que aquí nadie gobierna?

16.3.10

El 23,8% de los venezolanos es pobre, dice Chávez

El Presidente Hugo Chávez causó sorpresa en estos dìas, cuando dijo:

La pobreza en Venezuela bajó, en el último semestre de 2009, a 23,8%, y la pobreza extrema que estaba en 40%, llegó a 5,9%.

«En 1996 la pobreza llegó a 70% y la pobreza extrema a 40%»

Dijo que seguirá trabajando hasta llegar a pobreza 0%, "algún día no muy lejano llegaremos, aunque nos ha costado trabajo, pero seguiremos hasta lograrlo".

12.3.10

Ricachones

Escrito por el bloguero español arco:

Se ha publicado la lista Forbes con la relación de los tipejos más ricos del mundo. Hay listas para todo. Clasificar y hacer ránquines (que la Academia me perdone) es una manía moderna. La gente se mosquea cuando la meten en una, pero nos encanta ver a los demás clasificados, así sabemos a qué atenernos respecto al prójimo sin ambigüedades, es cómodo y punto.

De todas ellas la que se me antoja más tonta es la lista de los más ricos, entre otras razones porque me temo que nunca me voy a topar con ninguno de sus componentes como no sea en pintura, son como los ángeles (o los demonios), pertenecen a otra dimensión. Ni siquiera sirven como modelo a imitar: veo al Prada en los primeros lugares y digo, ya está, monto un zara y a vivir; pero qué, hasta los chinos saben (ellos más que nadie) que no me comería un rosco.

Para lo único que son útiles es para estimular la envidia, pecado feo donde los haya porque nos asegura el castigo en la otra vida pero no nos hace disfrutar en ésta, como pasa con la lujuria, la gula y otros; así que, además de pasarlo pipa con su pasta gansa, nos arrojan en manos de Leviatán, el demonio de la envidia (también hay una lista y clasificación de demonios ¿qué creíais?), que, cuando hayamos traspasado la puerta del infierno, se encargará de arrojarnos a una fosa con serpientes (según la lista y clasificación de tormentos infernales disponibles para cada pecado).

El único consuelo que nos queda es que estos individuos tan prósperos lo serán por haber hecho uso y abuso de la avaricia, pecado no mucho más guapo que el anterior, que también tiene su demonio encargado: Mammón (no podía llamarse de otra manera), y su castigo: el aceite hirviendo (así es el averno, majos); y es que, a nosotros los envidiosos, lo que más nos pone es pensar e imaginar lo canutas que las van a pasar los envidiógenos (hoy estoy por echar una mano a los académicos).

Pensar en la lista de los ricos y venirme a la mente el infierno, todo ha sido una, aunque no era mi intención. Pensaba manifestar mi alivio porque la del año pasado ponía de manifiesto que los pobrecitos ricos habían sufrido el efecto de la crisis y lo eran mucho menos; pues bien, en esta ya se ve que se recuperan, son más ricos. Los pobres también son más pobres; cada cual en lo suyo, un exitazo. No sé de qué nos quejamos.

Pues enhorabuena.

arco

11.3.10

Carlos Slim es el hombre más rico del mundo



El magnate de las telecomunicaciones Carlos Slim se convirtió en el primer mexicano en liderar la lista de las personas más ricas del mundo que elabora la revista Forbes, informó hoy en Nueva York el editor de la publicación, Steve Forbes.

Con un patrimonio de 53.500 millones de dólares, Slim desplazó del primer lugar al fundador de Microsoft, el estadounidense Bill Gates, que posee un patrimonio de 53.000 millones.

En tercer lugar se sitúa el inversor estadounidense Warren Buffett, con 47.000 millones de dólares, informa la agencia DPA. Buffett había logrado hace dos años arrebatarle el primer puesto a Gates, quien reinó entre los más ricos durante los trece años anteriores.

Carlos Slim tuvo su primera chequera a los 12 años y desde entonces ha construido un imperio. Hijo de un libanés llegado a México en 1902, Slim es dueño de Teléfonos de México (Telmex) y la empresa de telefonía celular América Móvil, del Grupo Sanborns y de múltiples compañías englobadas en el Grupo Carso, que generan unos 210.000 empleos en México, informa la agencia DPA.

Si bien ha dejado en mano de hijos y yernos la dirección de la mayor parte de sus empresas, sigue activo, expandiendo sus negocios, haciendo filantropía, construyendo carreteras y edificios o comprando acciones en The New York Times.

Después de fatigar unas cuantas chequeras más, recién hoy, a los 70 años, la revista Forbes lo designa, por primera vez, el hombre más rico del mundo.

10.3.10

Pobre país pobre


“Todo poder que no reconoce límites, crece, se eleva, se dilata, y por fin se hunde por su propio peso”
. Louis Marie de Lahaye, vizconde de Cormenin (1788-1868), jurisconsulto y político francés.

El Instituto Nacional de Estadísticas, dirigido por el muy conveniente Elías Eljuri, afirma que la pobreza se ha reducido en Venezuela notablemente en el período de Chávez, que el analfabetismo está desaparecido del mapa y que el desempleo es de apenas el 7%.

Sin embargo cuando se revisan a fondo las encuestas hechas por el gobierno encontramos que nueve millones de venezolanos son declarados pobres, que tres millones se acuestan sin cenar, que el 28% de los niños están fuera del sistema escolar, que de 100 ingresos en la universidad sólo 14 se gradúan, que el 70% de los estudiantes de bachillerato no llegan a graduarse. En Venezuela hay un déficit de más de dos millones y medio de viviendas y el gobierno el año 2009 declaró haber construido 80.000, la cifra más alta en once años. En cuanto al empleo, se han perdido miles de puestos de trabajo con el cierre y expropiaciones de industrias y comercios. La fuga de talentos hacia el exterior producto de la falta de empleos estables en Venezuela es impresionante: se estima en 400.000 el número de profesionales universitarios que están trabajando en el exterior.

Todas estas cifras las traigo a colación por una reflexión a la que me indujo un trabajo de la Universidad peruana San Martín de Porres, titulado “La clave es la actitud” que intenta descubrir por qué hay países pobres y países ricos. La clave no está en la antigüedad: países con miles de años de historia como India y Egipto, son pobres, mientras que países muy jóvenes como Australia y Nueva Zelanda son considerados ricos y desarrollados. La diferencia tampoco está en los recursos naturales de que disponen: Japón no tienen tierras de cultivo o ganadería ni riquezas naturales y es la segunda potencia económica del mundo, importa materia prima que su poderosa industria la procesa y luego exporta. También está el caso de Suiza, que no produce cacao pero tiene la mejor industria chocolatera del mundo, no tiene mar pero sí una gran flota mercante, su seguridad y estabilidad la han hecho la “caja fuerte” del mundo. La diferencia tampoco está en los ciudadanos de los países ricos sean más inteligentes que los de países pobres: la prueba es que estudiantes de países subdesarrollados suelen ser excelentes alumnos en universidades de prestigio mundial. Ejecutivos de países ricos y de países pobres tienen niveles de competencia y creatividad similares. La diferencia tampoco está en la raza: los “desplazados” y refugiados africanos se han convertido en el motor de trabajo en Europa, así como los chinos y latinos en Estados Unidos y Canadá, por poner un ejemplo.

El planteamiento es que la diferencia entre unos y otros es la eficiencia en satisfacer las necesidades básicas de la población. La única forma de lograrlo es siendo prósperos. La diferencia entre los países pobres y los países ricos es la actitud. Según este estudio, en los países desarrollados los parámetros de conducta se resumen en las siguientes reglas: 1) La ética como principio básico 2) El orden y la limpieza 3) La integridad (honestidad) 4) La puntualidad 5) La responsabilidad 6) El deseo de superación 7) El respeto a las leyes 8) El respeto por el derecho de los demás 9) Amor al trabajo 10) Esfuerzo por logar la prosperidad. Son diez simples reglas cuya vigencia hace la diferencia entre pobres y ricos.

Venezuela es un país pobre: hay desempleo, falta de vivienda, carencia de educación, seguridad y servicios. Pero Venezuela tiene una hermosa historia libertaria, con unas riquezas naturales extraordinarias. Entonces ¿por qué somos tan pobres? Porque no aprovechamos los valores que en algún momento hemos tenido, esos que hicieron que nuestros bisabuelos, abuelos y padres, levantaran este país, lo construyeran, llenaran de escuelas y universidades y alcanzáramos el nivel de “país en vías de desarrollo” que tuvimos hasta finales del siglo XX.

¿Por que Haití es el país más pobre del continente? Fue el segundo país americano en liberarse del colonialismo, tenía tierras fértiles y oro, ubicación geográfica privilegiada y todas las oportunidades para surgir. Haití fue devorada por la flojera, se dedicaron a devastar las minas y los campos, dilapidaron toda las riquezas producto de ellas y no construyeron nada a futuro. No invirtieron en educación, se entregaron a religiones primitivas, se conformaron con sobrevivir. Sus políticos tampoco siguieron la ruta de la prosperidad para el pueblo, sino sólo para ellos. Las fortunas personales de los dictadores como los Duvalier se incrementaban en la media que el pueblo, inerme, empobrecía. 21 presidentes asesinados, dictaduras atroces y golpes de estado en cadena, exterminaron cualquier posibilidad de desarrollo. Los haitianos se acostumbraron a la pobreza, una pobreza integral de personas que preferían comprar un televisor antes que pagar un año de escolaridad a los hijos, ciudadanos mendigos del gobierno, dependientes de la ayuda externa, entregados a la mendicidad y la ociosidad. 80% de los haitianos viven en pobreza, comiendo de la pesca y la agricultura. El reciente terremoto puso al descubierto un país de casas de bahareque, pero con de televisor, cable y neveras. Un país de cartón, azotado por la peor plaga que pueda tener una nación: un pueblo conforme con su pobreza.

En Venezuela estamos presenciando con terror cómo los antivalores se están apoderando de esta sociedad. “Los venezolanos son buenos”, es el consuelo que pronuncian muchos al ver las conductas aberrantes de hombres y mujeres que irrespetan los derechos ajenos, que se entregan al odio más desenfrenado, a la violencia como única explicación de su ideología. El discurso bélico que tienen once años pronunciando el Presidente de la República y sus acólitos, finalmente está dando el resultado: vemos el odio en quienes invaden las tierras de propietarios que antes eran sus amigos, los protegían, ayudaban y daban trabajo. Vemos la sanguinaria complacencia en la desgracia ajena y la reacción de “¡Bien hecho, te lo mereces por golpista!”. Cada vez hay menos conmoción ante la muerte violenta de miles de venezolanos, víctimas de la negligencia gubernamental en controlar el hampa, de la criminal desidia del poder judicial en dar castigo. La pobreza es razón suficiente para sentirse autorizados por una revolución irresponsable a tomar lo que se quiera, ya sean tierras, un apartamento, una empresa. Nunca antes en Venezuela, ni siquiera en épocas dictatoriales, la ley había sido tan violada. La Constitución sólo sirve para hacer barquitos de papel, mientras los que se proclaman “revolucionarios” se sienten con derechos a robar, atropellar y humillar a quienes no comparten su tolda roja.

La infamia con que se trata a los presos políticos, a los periodistas, a medios de comunicación que como RCTV quieren seguir trabajando en el país con una línea independiente, a los productores y a los ciudadanos, que deben soportar toda clase de arbitrariedades por parte del régimen y sus milicianos, es la mayor muestra del retroceso humano, moral, de valores, que esta experimentando Venezuela. La penetración de sectas que nos son ajenas, el abuso descarado del poder, la corrupción, el rompimiento de todas las reglas de buena conducta, modales, ética, educación; la ofensa continua hacia la academia, el conocimiento, la ciencia y la cultura, hace notorio el acercamiento cada vez más dramático hacia etapas de salvajismo, primitivismo, barbarie, que ya creíamos superadas en el país.

El dinero fácil y mal habido, la carencia de educación y urbanidad produce a estas damas que se bajan de camionetas de 400 millones de bolívares en cholas aloha y portando una cartera Louis Vuitton. Esta revolución donde se privilegia al corrupto por encima del profesional, es la que produce a esos gritones de restaurante, que piden otra botella de 21 años mientras degustan una morcilla con chicharronada. Y lo más grave: esta revolución ignara y carente de valores es la que produce esa especie sub humana de venezolanos que cree que porque llevan una franela roja, tienen derecho a agredir y despojar de sus bienes al restos de los venezolanos.

El caso de la familia de Valentina Quintero, expulsados de su pequeña finca de Caruao porque le dio la gana a un consejo comunal que desconoce títulos legales y por unas autoridades cómplices que no se atreven a contener el salvajismo de sus compañeritos rojos, es el retrato de la revolución. Este salvajismo es que el acabará con la revolución. Porque venezolanos atropellados como los Quintero son cada vez más, el abuso suma cada vez más personas opuestas al régimen. La Venezuela que defiende los valores de la libertad de expresión y de la propiedad, que lucha por la protección de los derechos ciudadanos, que exige el cumplimiento de los servicios básicos, que no quiere que Venezuela sea este país donde impera la ley del más fuerte, este territorio anárquico y sin reglas justas, va siendo mayoría.

Cuando llegue el fin, yo pregunto ¿en cual madriguera se van a esconder de la justicia esta piara de abusadores, invasores y corruptos? ¿Cual país va a acoger a los violadores de derechos humanos? Y lo que más preocupa ¿quien podrá detener la ira de un pueblo atropellado y ofendido tantos años? Será el momento de apelar a los códigos de conducta impuestos por nuestra mayoritaria fe católica, por la educación y la academia, por los valores heredados, para retomar la senda de un país democrática y evitar el camino de la venganza. Sólo justicia y paz deben ser los objetivos. Hay que ir preparando este camino.

charito @movistar.net

3.3.10

El país cambió, pero de ricos


· Elides J. Rojas

Mucho se ha cambiado en 11 años. Tierras y fortunas también brincaron de manos

A l comienzo del fraude revolucionario, mi comandantepresidente logró sacar de sus casillas a los educadores, padres y representantes con sólo mencionar una reforma legal. Años después no solamente hace la modificación legislativa sino que también se cargó los contratos colectivos, reivindicaciones y hasta los concursos para cargos y ascensos. Lo mismo ocurrió con los médicos. La revolución dejó sin trabajo a los galenos criollos y los sustituyó por esclavos cubanos. El jefe del cuartel les aumenta el salario directamente, según colchón, sin debate de condiciones ni de ajustes bajo consenso.

Ya hace bastante tiempo se raspó la institucionalidad de la Fuerza Armada, decapitó la oficialidad y a la que quedó la puso a vender pollos o a tirar gas del bueno. Otros altos militares apenas son útiles para adornar desfiles o jalar mecate. Los cubanos también mandan en estos ámbitos.

Empresarios, industriales y comerciantes acorralados, a punto de quiebra colectiva, sometidos a las fiebres de expropiación y a las calenteras comunistas del señor. Arrodillados ante un Cadivi que administra las poquitas divisas que dejan los afortunados receptores de los regalos y donaciones interesadas. Hasta los llamados empresarios revolucionarios terminaron perseguidos, humillados, huyendo del país o tras las rejas.

Banqueros totalmente en las manos del señor. El que se resbale no solamente pierde. Además irá preso o al exilio. De hecho no tiene ninguna necesidad de nacionalizar la banca. Ya es el dueño. Trabajadores petroleros domados y en el corral del partido. Empresarios petroleros locales ya no hay. Inversionistas extranjeros, y si son del imperio mejor, son bienvenidos. Esos sí se llevan la mejor parte de este extraño comunismo del siglo XXI. A los constructores los sacó del juego. Ahora nadie construye. Si acaso algún centro comercial con capital de los mismos chavistas. Y si no es capital chavista es de algún amigo de la revolución hasta que le sacan el pellejo en cualquier Aló Presidente.

A los gobernadores o alcaldes democráticos les montó un funcionariado chavista encima. Una forma groseramente militar de desconocer la voluntad popular. Al BCV y sus reservas se las tiró en caldo de ñame. Igual que el presupuesto de las universidades. A los tan mentados hermanos soberanía y nacionalismo los enrolló y se los metió en el bolsillo. Todo fue a parar a manos de los hermanos Castro, verdaderos gobernantes del país.

Y, a punta de lengua, sigue desarrollando una profunda guerra de clases y odios artificiales que a la larga será la perdición roja. Y es que los ricos ahora son militares o revolucionarios, pero los pobres son los mismos.

Claro que el país cambió.

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Venezuela se hunde en la pobreza

Un grupo de economistas venezolanos, entre quienes destacan académicos y exfuncionarios gubernamentales, advierte que la economía venezolana se encamina a un colapso que no podrá ser evitado sólo con un repunte de los precios petroleros.

Para los economistas y expertos, estos problemas, entre otros, muestran un camino de graves errores de concepción, administración y políticas por parte del gobierno del presidente Hugo Chávez que conducen a la nación al fracaso.

ESTE ES EL COMUNICADO

Venezuela se encuentra inmersa en una crisis profunda, económica, social y política, que en 2009 se manifestó a través de la concurrencia de un cuadro de recesión económica, con una caída de 2,9% del producto que tiende a profundizarse en 2010; alta y persistente inflación; disminución sostenida de la producción petrolera y mayor dependencia de los precios del petróleo; creciente desempleo y subempleo; pérdida de poder adquisitivo de los salarios; colapso de las empresas básicas de Guayana; cierre de más de 40% de las empresas manufactureras privadas que existían en 1998, y pérdida de espacios de libertad asociados al desmembramiento de las instituciones democráticasfundamentales.

A esta situación económica se agrega el rápido deterioro del sistema eléctrico nacional, la falta de producción de gas para los sectores público y privado, decadencia de la salud social a pesar de haber sido prioridad de inversión y gasto público, inseguridad desbordada asociada al crimen organizado y narcotráfico, y una larga serie de arbitrariedades políticas y económicas como consecuencia de la carencia de independencia de los poderes públicos para servir a la sociedad.

También están presentes los escándalos de corrupción y fraude puestos de manifiesto con la quiebra e intervención de un grupo de bancos y otras instituciones financieras vinculados a altos funcionarios del régimen.

Finalmente, las más recientes medidas adoptadas por el gobierno, entre ellas, la devaluación del bolívar decretada el viernes 8 de enero de 2010 y nuevas reducciones de reservas internacionales por 7.000 millones de dólares que agravan aún más la ya evidente debilidad del bolívar.

En suma, estos problemas, entre otros, muestran un camino de graves errores de concepción, administración y políticas por parte del gobierno del presidente Hugo Chávez que conducen a la nación al fracaso.

CAMBIAR DE RUMBO
La crisis que afecta a Venezuela no es transitoria, ni coyuntural, ni superable sólo con el alza de los precios del petróleo. La capacidad productiva del país, petrolera y no petrolera, pública y privada, está seriamente deteriorada y el Estado severamente desautorizado por la ineficiencia y la corrupción en un contexto de problemas sociales que se tornan cada vez más críticos.

El país requiere iniciar ya una amplia rectificación para la reconstrucción socioeconómica, lo cual demanda el establecimiento de un nuevo rumbo.

No obstante, hay pocas señales que indiquen que el gobierno nacional esté dispuesto a asumir la responsabilidad de los errores cometidos y transitar un camino alejado del socialismo rentista que se intenta imponer.

Se trata de una gran responsabilidad política y moral ante la evidencia que millones de habitantes padecen por los errores gubernamentales, y, sin embargo, se insiste en un camino determinado por convicciones autoritarias fuera de época y un cálculo político sectario.

En el amplio esfuerzo del cambio de rumbo que se debe iniciar en el presente es indispensable abocarse a la recuperación de una verdadera institucionalidad democrática, con poderes públicos genuinamente en función del interés nacional.

Este esfuerzo debe ser acompañado de un franco debate público de ideas sobre cómo se puede rectificar en materia económica, petrolera y social.

Ello permitiría lograr definiciones sobre las características centrales de un nuevo rumbo orientado hacia el desarrollo económico con bienestar y equidad social, las cuales serán fundamentales para cuando los venezolanos decidan, en los procesos electorales correspondientes, que ya basta de insistir en un esquema ideológico comprobadamente ruinoso que ha exacerbado lo peor del rentismo petrolero. De asumir esta responsabilidad depende el futuro de Venezuela.

2.3.10

¿Eres codependiente?

¿Sueles sentirte responsable por las acciones y conductas de otros? ¿A menudo te sientes culpable por tus reacciones o comportamientos? ¿Caes fácilmente en los chantajes de los demás, sientes culpa y, al mismo tiempo, sientes que no te dejan ser tú mismo y vivir tu vida? ¿Te asaltan constantemente la confusión, la duda y la inseguridad sobre tus propias opiniones, juicios y posturas sobre ciertas situaciones y personas, perdiendo la confianza en ti mismo(a)? ¿Crees que tu bienestar depende en gran parte de las situaciones, conductas y opiniones de otros?

Si respondiste afirmativamente a dos o más preguntas es muy probable que tengas rasgos o una personalidad CODEPENDIENTE.

¿Qué es la Codependencia? Es una de las tres formas básicas de relación con las personas. Éstas son: Independiente, Interdependiente y Codependiente.

Las relaciones codependientes son aquellas en que las partes (tú y con quien lleves un tipo de relación así –de ahora en adelante lo llamaremos “el otro”-) no tienen bien definidos los límites de sí mismos. Es decir, no saben o no están conscientes de su individualidad, lo cual obstaculiza la claridad de su campo de responsabilidad, derechos, autocontrol. Así, es prácticamente imposible desarrollar una sana autoestima, auto-confianza, autorrealización y autonomía; por lo que constantemente estás al tanto de lo que hace, dice, piensa, opina y juzga el otro; para tomar estas acciones y actitudes suyas como parámetro para medir-te y definirte. En pocas palabras, codepender significa: depender de que el otro dependa de mí. Esto es de forma bilateral, por supuesto. Es decir, no sólo dependen uno del otro, sino que además, cada uno depende de la dependencia del otro.

Hay distintos niveles de codependencia, así como distinta puede ser la cantidad de situaciones y/ o personas con las cuales codepender.

Por ejemplo, una de las situaciones en donde suele darse un alto grado de codependencia es en el alcoholismo: además de la dependencia al alcohol (por un sin fin de razones y mecanismos psicoemocionales y biológicos que no trataremos aquí), el alcohólico codepende de uno o varios seres queridos, conocidos y circunstancias específicas. ¿Cómo?, ¿por qué?, ¿para qué? Hagamos más sencilla la explicación dejando claro que las necesidades de las cuales se hablará a continuación suelen ser inconscientes; normalmente no se identifican ni se aceptan por los codependientes, pero están siempre presentes en su forma de procesar la información que reciben del entorno y, en consecuencia, en las acciones y reacciones que de ella se generen. Dado este carácter inconsciente, parecerá externamente que están inconformes cuando reciben “del otro” opiniones, órdenes o juicios sobre cómo vivir su vida, pero eso es precisamente lo que están buscando: para tener a quién adjudicar responsabilidades; así, si algo sale mal “es culpa del otro”.

Ahora bien, volviendo al ejemplo anterior, una situación común es cuando uno (o varios) de los familiares del alcohólico se siente culpable y/ o responsable del alcoholismo de su ser querido y muchas de sus actitudes, conductas y relaciones en su vida son afectadas regidas por este sentimiento de culpabilidad; el cual, por cierto, no ha surgido de la nada, Muchas veces es el alcohólico que, ya sea de forma directa o indirecta, ha culpado expresamente a su familiar de sus propios problemas (esto es más factible en hijos o hermanos que, desde pequeños escuchan que ellos, o sus errores o su simple existencia, han afectado al alcohólico, habiéndole inducido a tal adicción). Cuando son la pareja o las amistades los codependientes, suele darse esta relación porque, tal vez, al haber crecido con sentimientos de culpa, por situaciones de cada familia, buscan parejas “necesitadas” que les otorguen la posibilidad de rescatarlas, y así poder, al fin, salvar a alguien, sacándose la espinita de la culpa con la que han cargado toda su vida.

Este puede ser también el móvil de las relaciones conflictivas, o el de buscar relaciones con personas enfermas, generalmente crónicas, con personas muy inmaduras o aparentemente autodestructivas. Es el síndrome del “salvador” o “superhéroe”. Y para que se requiera de un superhéroe hace falta ser una víctima indefensa. ¿Va siendo más claro?

Así, se irán alternando los roles o papeles. Cuando la víctima ha sido rescatada en una situación específica, tanto ella como el salvador están satisfechos, pero un momento después, en ese lapso de clama, pierden sus necesitados roles. El salvador necesita volver a serlo, y la víctima ser rescatada de nuevo. Entonces, como en ese momento no hay conflictos que lo requieran, hay que generarlos. Justo en este breve lapso ambos son víctimas (es aquí donde se da la alternancia): el eterno salvador ahora es una víctima que necesita que la eterna víctima sea ahora el héroe que lo salve, ¿cómo? Necesitándolo... Es momento de generar un conflicto que les devuelva sus poderes. Alguno de los dos –o los dos- se las ingeniará para lograrlo. Esta es la complejísima razón por la cual las relaciones conflictivas son tan fuertes y duraderas.

Como ya se había dicho, hay niveles y formas distintas de relación codependiente. Hay relaciones en las que es muy sutil esta codependencia, en otras es muy fuerte y clara.
Ejemplos de relación en las que puede haber codependencia y cómo se manifiesta:


Ø Hijos – padres - hijos: el reconocimiento, la valoración, la aprobación y aceptación de sus padres lo es todo. En consecuencia, si un padre es frío, despectivo, o incluso agresivo y abusivo, el hijo toma esa información que recibe de sus padres como la ley única y máxima sobre su propio ser: “si papá o mamá no me quiere, es porque no valgo nada”. Obviamente, para todo niño, una sana relación de amor y cuidado con sus padres es fundamental para el sano desarrollo de su individualidad, seguridad y autoestima.

Pero hay quienes carecieron de ello en su infancia y lo superaron, otros no: estos se volvieron codependientes, necesitando siempre de alguien que les haga cumplidos constantemente, o de tener al lado a quien los quiera y acepte para, sólo así, no perderse y sentir que valen como seres humanos.

Aquí, la codependencia de los padres se manifestaría en la dinámica de (partiendo del supuesto de que todos los padres aman a sus hijos): que al agredir al hijo buscaran hacerlo inseguro para que éste nunca se atreva a irse de su lado y siempre los necesite (el padre es a su vez inseguro y necesita que su hijo lo necesite para sentirse alguien en la vida).


Ø Amigo x – amigo y – amigo x: Cuando uno es el que vive, de forma real o ficticia, en constante conflicto, el otro y sus consejos, defensas, protecciones, etc., son indispensables... para ambos.

Ø Cónyuge agresivo – cónyuge víctima –cónyuge agresivo: Aquí encontramos el típico “pégame pero no me dejes”. Estas relaciones pueden ser mantenidas o soportadas por múltiples factores (económicos, sociales, etc.), y uno es la codependencia: Uno pide ser respetado pero es agredido (golpeado, por ejemplo).


El golpeador luego es la víctima sin control que pide perdón al ahora controlador de la situación (el golpeado) para ver si éste decide perdonar... Y así se alternarán los roles y se generará un círculo viciosos dentro del cual se puede mantener una relación así por años, incluso toda la vida.

Las personas que permiten –o hasta buscan- ser agredidas lo hacen por muchas razones, entre ellas: creer que lo merecen (alguien tal vez los ha hecho sentir poca cosa toda su vida, y buscar de adulto una relación así va a fortalecer ese sentimiento de indignidad); se arrepienten por un gran error o maldad cometido tiempo atrás que no pueden superar y buscan quién les haga pagar por ello (para expiar culpas, es como una flagelación); buscan atención y/ o cuidados (ya sea por parte del agresor en sus lapsos de “arrepentimiento” o por otros seres queridos –el objetivo es satisfacer la necesidad de cuidado y protección tal vez escasa en su vida.

Los agresores lo son tal vez por las mismas razones que sus víctimas buscan ser víctimas: buscar en el “arrepentimiento” la compasión de otros, la expiación de culpas, o la necesidad de controlar y dominar a otros (causada por la inseguridad o la noción de incapacidad de autonomía).

Ø Médico – paciente: hay médicos que basan su autoestima y seguridad en el hecho de curar o salvar la vida de todo paciente, incluyendo las ya imposibles. Depositan en cada paciente TODA su razón de ser. Si lo pierden, se pierden por completo. Aquí, el paciente es un codependiente pasivo, indirecto... ésta relación se la otorga simbólicamente el médico. De hecho, “el otro” en la relación de este médico sería la enfermedad, esa posibilidad tangible de la muerte presente en los pacientes.

Ø Estudiante / profesionista – excelencia: las calificaciones, grados, máximos reconocimientos académicos, etc., dictan el valor como ser humano que tiene el estudiante o el profesionista. Le cede el control de su vida y su autoestima al reconocimiento no sólo de los demás, sino desde el puro calificativo escrito en papel. Para ellos todo es blanco o negro, las cosas sólo pueden hacerse bien o mal; si no es un diez es un cero; y así se valoran a sí mismos.

En ambas dinámicas (médicos-pacientes y estudiantes/ profesionistas-excelencia), pareciera que no hay un verdadero codependiente, sino sólo un dependiente. Pero el desenvolvimiento profesional de éstos es dinámico, ellos logran que su trabajo sea inflexible y aislado, es decir, la salvación del paciente y el diez en papel son reflejos únicamente de sus habilidades y capacidades, y no sólo parte de un complejo sistema de probabilidades, posibilidades, situaciones, estados e imperfección totalmente humana. Al depositar -en cosas o personas pasivas e independientes- de ellos todo un significado y correlación directa con su valor personal, generan automáticamente una entidad viviente que los juzga y califica minuto a minuto. Se obligan a sí mismos a depender de un agente externo cuya eficacia o resultado pasa a ser (según ellos) totalmente dependiente de las habilidades profesionales, las cuales son el único elemento que los hace valer como personas. Para que esto quede más claro aún, pongamos el ejemplo del alcoholismo: el alcohólico depende del alcohol, pero codepende del acto de beber. Así, la codependencia no es unilateral, puede ser bilateral o multidireccional, es dinámico y activo, ya sea involucrando a terceras personas o siendo uno mismo con ciertos objetos o elementos cuya relación y consecuencias depende de uno mismo.

Los ejemplos son infinitos, y la complejidad de la codependencia, enorme; por eso, lo que se ha descrito aquí pretende, como primer paso, ayudarte, por un lado, a identificar si te relacionas codependientemente y, por otro, a entender un poco cómo y por qué te manejas así.

En todos los casos que hemos visto aquí, recordemos que los roles se alternan, evidenciando en todos los involucrados prácticamente las mismas necesidades, y satisfaciéndolas de la misma forma pero con conductas aparentemente distintas. Es muy probable que entre la explicación general y los ejemplos específicos te haya surgido una duda y te estés preguntando lo siguiente: “al principio se dijo que los codependientes no son capaces de asumir sus propias responsabilidades y por eso se las adjudican a otros, y en los ejemplos se dice que éstos sienten que no valen nada y que todo es su culpa”... entonces ¿sienten que son culpables de todo o que no lo son de nada?” Esto no te parecerá confuso cuando te des cuenta de dos cosas: que los móviles de origen psicológico pueden operar tanto consciente como inconscientemente, y que los sentimientos de culpa y la responsabilidad no son lo mismo.

Los sentimientos de culpa nos los adjudicamos nosotros mismos cuando, inconscientemente, creemos que nos conviene; en cambio, nuestras responsabilidades lo serán siempre, las queramos asumir o no. Cada uno es responsable de sus propios actos, no así de los actos de los demás.

Los sentimientos de culpa son eso: sentimientos, y tienen su orígen en múltiples y complejos procesos y razones (muy discutidas por los expertos y, por lo cual, no van a ser analizados esta vez), pero lo importante es que uno puede sentirse culpable por cuanta cosa le de la gana, pero no por eso es responsable de ella. Ejemplo: el típico caso en que un padre se siente culpable porque su hijo de 22 años tuvo un accidente automovilístico, y se dice a sí mismo una y otra vez “no debí dejarlo ir”... Los únicos responsables de eso fueron los conductores (o uno de ellos). Una de las razones por las cuales a las personas –en especial a las codependientes- les atrae el sentimiento de culpa es porque con ella se dan importancia (creen que no valen nada, o muy poco, así que intentan valer algo y ser notadas –aunque sea de forma negativa- a través de intentar convencer a los demás que ellos son protagonistas en la historia. Otra razón es la ya mencionada flagelación; otra más puede ser el enojo, o el querer liberar al otro de sus responsabilidades, intentando protegerlo de ellas.. En fin, pueden ser muchas las razones, una sola o varias al mismo tiempo, pero suelen ser inconscientes. Una persona no funcionará sanamente cuando su interior no es sano: cuando su autoestima es débil, cuando cree que no vale nada y luego trata de darse importancia, pero no podrá soportar esta importancia cuando ve que ella conlleva responsabilidades. Es muy sencillo de entender: las personas incapaces de asumir sus responsabilidades y actuar en consecuencia, siempre intentarán zafarse de ellas y adjudicárselas a otros (esto es imposible, pero así actúan).

Nadie es incapaz de ser responsable (todos lo somos de nosotros mismos, por naturaleza), lo que sí es posible es gente incapaz de asumir tal responsabilidad. ¿Quién? Los que creen que valen nada, que no son capaces de lograr nada, ni siquiera de tener el control de sus actos, libre y sanamente elegidos. Por eso permanecen brincando entre la irresponsabilidad y la culpa. Además, es muy difícil ser responsable de una persona que ni siquiera se sabe quién es, cuánto vale, qué le pertenece, qué no: UNO MISMO. Si no sé mis límites, lo que me define y lo que soy, no lograré saber cuáles son mis responsabilidades. Pero siempre recuerda que la mayor de todas las responsabilidades es: RESPETARNOS A NOSOTROS MISMOS. Partiendo de esto, la CONGRUENCIA y la claridad irán llegando poco a poco y, con ella, la AUTONOMÍA.


Si eres codependiente intenta comprender que:

1.- Nadie viene a este mundo por la razón, ni con la obligación, de cumplir las expectativas de nadie.

2.- Todo ser humano puede y debe, por sí mismo, vivir una vida completa, plena, con un sana autoestima, con respeto, dignidad y entera responsabilidad de los propio actos... Date cuenta que asusta más no tener el control de la propia vida que aceptar ser responsable de ella (de todos modos se es).

3.- Tu codependencia puede tener su origen, entre muchas otras cosas, en un fuerte sentimiento de culpa, el cual, a través de ella, busca resarcir los daños o enmendarse. Pero eso es un error: nadie puede culparte por sus errores o circunstancias. No caigas en lo mismo ni te conviertas en lo que, obviamente, rechazas (porque te hiere y te obstaculiza). Si tú no causaste algo, tampoco podrás ser el salvador o quien lo arregle. Y si te has equivocado, no vivas revolcándote en el arrepentimiento y la culpa, pues no sirve mas que para hacerte daño y hundirte más. El pasado no se puede cambiar, pero puedes hacer algo mucho mejor con él: aprenderle. Sí, aprende de tus errores y enfócate en descubrir lo que deseas para tu vida y trabaja en ello. Deja de culpar a lo externo sobre tu infelicidad, pues te quedarás sentado(a) esperando a que el mundo cambie para poder ser feliz. Tira lo que no te corresponda y trabaja en lo que sí.

4.- Tu codependencia también puede manifestarse en el hecho de que dudas de ti mismo, de tus juicios y, por ende, de tu valía y del sentido de tus acciones. Claro que dudas, pues has permitido que el sentido de coherencia dependa de lo que otros opinen (pues te parecía más cómodo) Primero tienes que buscarte y encontrarte, luego conocerte. Cuando lo logres sabrás quién eres y cuáles son tus verdaderos pensamientos, sentimientos y perspectivas de vida. Ya dentro de éstos, sabrás cuáles son sanos, los que te ayudan a crecer y mejorar tu calidad de vida, a valorarte y respetarte, a hacerte escuchar. Así ya no dudarás.

5.- Debes recordar que toda persona, por el simple hecho de serlo, tiene un valor único, total, y no debes dejar que nada ni nadie interfiera con él. Tienes todo el derecho y la responsabilidad de permitirte ser querido por los demás, respetado, escuchado y valorado.

6.- Una característica fundamental de todo ser humano es la capacidad de aprendizaje. Bien, pues confía en ella y úsala de ahora en adelante para lograr tu auto-confianza y autonomía: ya que has sido honesto(a) contigo mismo(a) y has aceptado que tienes una personalidad codependiente, trata de identificar su origen. En ese momento confróntalo de una vez por todas y deséchalo, no te sirve vivir con tantos miedos de ser tú mismo. Será difícil pero no imposible: empieza por entrenarte en lo siguiente:

a) Haz un esfuerzo por ubicar tus reacciones y pensamientos más comunes ante “aquellas” situaciones que evidencian tu codependencia.

b) Intenta verte desde afuera cuando estés en una situación así y haz un alto antes de reaccionar. Rápidamente elige una forma de reaccionar distinta a la que sueles hacerlo. Elige una más honesta, que te surja del corazón, no del pensamiento (esquemas mentales a los que estás acostumbrado). A veces lo lograrás muy fácil, otras te costarán trabajo, y otras no lo lograrás. No te preocupes, ni te desanimes. Esos esquemas mentales culpígenos y confusos los aprendiste, y como todo lo aprendido, puede ser desaprendido cuando tú así lo decidas. Fuiste entrenado para funcionar así (directa o indirectamente –tampoco es tu culpa), pero ahora puedes entrenarte para funcionar mejor, y esa sí es tu (maravillosa) responsabilidad: entrenarte conscientemente para actuar, pensar-te, y vivir-te de una forma sana, individual, en el respeto y la auto-confianza. Todo entrenamiento requiere práctica, voluntad y paciencia, empieza de una vez.

*Si tu codependencia es de alto grado y tú y con quien te relacionas así tienen problemas graves, como las adicciones, abusos (físicos, sexuales, verbales, psicológicos, etc.), podría ayudarte mucho acudir a psicoterapia y/ o a grupos de apoyo o autoayuda como Alcohólicos Anónimos, Neuróticos Anónimos, centros de ayuda diversa como: personas golpeadas, víctimas de violación, etc. Infórmate a través de las instituciones gubernamentales que te correspondan.

Escrito por El Consejero

13.2.10

Haití: terremoto en el infierno


Vicente Romero

Por muchas imágenes que los telediarios ofrezcan de edificios destruidos, de cadáveres en las calles o de la desesperación de los supervivientes, es imposible transmitir el horror colectivo que Haití está viviendo. El desamparo de miles de heridos que no tienen a dónde acudir, la sensación de impotencia de quienes escuchan los gemidos de las víctimas bajo los escombros sin medios para rescatarlos, la angustia de millones de personas que han perdido las miserables casuchas donde formaron sus hogares, el aturdimiento colectivo por el dolor... resultan imposibles de explicar y comprender.

La palabra infierno se repite en las crónicas que describen la situación en Haití tras el terremoto. Pero el pequeño país caribeño ya era un infierno social antes de que este enésimo desastre redujera a escombros los edificios más emblemáticos de su capital y, sobre todo, las frágiles y precarias casuchas donde se incuba y reproduce la miseria en que vive la mayoría de su población.

Los datos estadísticos, peores cada año, describen fríamente una nación atrasada donde un 80 por 100 de sus habitantes sobrevive bajo el umbral de la pobreza: mientras un 60 por 100 de la población dispone de menos de 70 céntimos de euros diarios, un 4 por 100 que constituye el núcleo central de la clase dominante posee el 64 por 100 de la riqueza nacional. La mitad de los haitianos carece de ingresos y la inmensa mayoría no tiene acceso a agua potable. Uno de cada cuatro niños sufre los efectos de la desnutrición, la mayoría del resto padece anemia y un seis por 100 no llega a superar el primer año de vida.

La pobreza crónica determina la fragilidad de las infraestructuras haitianas, devastadas por el terremoto. Y la profundidad de la miseria explica la vulnerabilidad de la mayoría de la población, cuyas infraviviendas se han desplomado masivamente, y que permanece privada de atención médica. Se calcula que tres millones de desamparados están sufriendo directamente las consecuencias del desastre natural y el caos social. Pero su desgracia es muy anterior este terremoto y a los cuatro huracanes que devastaron la misma zona hace año y medio, durante quince trágicos días de agosto y septiembre de 2008. Porque las principales raíces de la extrema miseria de Haití se encuentran en el despiadado reparto desigual de la riqueza. Y su constante agravamiento demuestra la falta de voluntad real para aplicar los tan anunciados planes para la reducción de la pobreza en el mundo. En este sentido, la responsabilidad de los organismos económicos internacionales sobre la situación haitiana resulta más grave que los efectos del terremoto.

Tras los huracanes hubo zonas de Haití --como Baïe d’Orange, cerca de Jacmel-- a las que la ayuda humanitaria tardó dos meses en llegar. Ahora la eficacia de la solidaridad internacional supone un reto aún mayor, por la falta de canales estatales para efectuar su distribución entre una sociedad desestructurada, y por el alto riesgo potencial de estallidos sociales. Desde hace seis años las fuerzas de Pacificación de la ONU conjuran esta amenaza con 7.000 militares y 2.000 policías, que ante el caos actual podrían resultar insuficientes. Las próximas semanas supondrán una etapa crítica en la siempre atormentada historia de la nación más desafortunada de América.

Gobernantes ricos... pueblo pobre


Bueno, es una realidad. Lo observamos en todo el planeta. Mientras el pueblo lucha y busca medios para subsistir, el gobernante en turno, busca mantenerse en el poder aplicando cualquier acción, no importa que se violenten los derechos humanos y civiles de cada individuo.

Quienes controlan la política, se rodean de una serie de personas que también atropellan la dignidad de un civil.

La organizaciones sociales poca intervención tienen al respecto.

En este medio, la pobreza se reparte entre la población mientras las altas esferas de poder lucen sus galas. En los llamados paises emergentes, se encuentra ésta lacerante realidad. Será el pueblo quién decida cuándo se mejoren las cosas. Así nacen los grandes movimientos sociales, pienso.


6.1.10

Carta de los Reyes Magos a los niños del mundo


Queridos niños de todo el mundo:

En este día, vuestro día mágico de la ilusión y hemos recibido millones de cartas vuestras pidiéndonos hacer realidad vuestras ilusiones.
Hoy queremos contestar estas cartas para que no se queden en el olvido y deciros que os queremos de todo corazón, que estais siempre, todo el año, en nuestros pensamientos, vosotros y las personas que quereis. Que nuestra tarea es trabajar para cumplir vuestros sueños.

CARTAS DE NIÑOS RICOS

En estas cartas nos pedis muchos regalos: juguetes, ropa, tecnología, deportivas, bicicletas etc. y os decimos que en vuestro día mágico vais a encontrar todas estas cosas no solo en vuestra casa, sino repartidas por todas las casas de vuestros familiares y amigos. disfrutadlas y sed felices.

CARTAS DE NIÑOS POBRES

En vuestras cartas no pedis muchos juguetes porque no estais acostumbrados a tenerlos. Lo que nos pedis es algo mucho más valioso para vosotros. Que vuestros papás encuentren un trabajo, que podais comer todos los días, que siga habiendo mucho amor en vuestra familia, que podais ir al colegio algún día, que haya paz en vuestro pais, que papá o mamá vuelva por Navidad si está lejos, etc. y como no también algún juguete sencillo que hará vuestras delicias.

A vosotros os decimos que nos gustaría muchísimo, poder complaceros en todos vuestros deseos, pero lo que nos pedis son cosas tan importantes que no las podemos conceder en un solo día. Lo que haremos es tocar el corazón de todas las personas del mundo para que entre todos y poco a poco, os puedan ir concediendo vuestra petición. Convencer a todo el mundo que es importante la solidaridad con vosotros.
Queremos que sepais que ya hay personas solidarias que trabajan mucho por vosotros y que se preocupan para que podais tener todas esas cosas que nos pedis. Estamos seguros que algún día cuando todo el mundo crea que estos valores que nos pedis son los más importantes, vuestros sueños se harán realidad. NIÑOS SOLOS

En vuestras cartas tampoco nos pedis muchos juguetes. Vuestras peticiones son también mucho más valiosas.
Nos pedis nada más y nada menos que, salir de la calle y tener una cama donde poder dormir, un hogar con una familia que os quiera y os pueda dar un beso de buenas noches. Algunos nos piden poder salir del Horfanato, ese lugar tan triste donde una persona tiene que cuidar a tantos niños que no tiene tiempo de amar a ninguno. Quereis que alguna familia os venga a vuscar para quereros y compartir con vosotros sus ilusiones, su mesa y su cariño. Algunos de vosotros estais en Campos re refugiados con alguno de vuestros padres o solos porque habeis perdido los dos o porque estan en la guerra, y nos pedis poder volver a vuestras casas con toda vuestra familia reunida. A todos vosotros os decimos también que estas son cosas muy díficiles para nosotros, pero que iremos tocando con nuestra magia a quién corresponda para que puedan ayudaros.

Deciros que ya hay muchas personas en el mundo que buscan niños que estén solos para darles su cariño y que algún día os tocará a vosotros.
Hay muchas personas que trabajan para hacer los campos un poco menos díficiles. Y hay muchas personas que construyen escuelas para que os podais educar mejor. Estamos seguros que cuando nuestra magia llegue a todo el mundo, habrá tantas personas solidarias que por fin también vosotros podreis cumplir vuestro sueño.

Lean toda la carta

Reyes Magos en dificultades

En Europa, en pleno invierno, unas señoras decidieron visitar a unos pobres. Fueron a un barrio marginal. Allí entregaron algunos regalos que habían comprado. Vieron a un niño que no es que estuviera mal vestido; estaba casi desnudo.

A una de las señoras se le ocurrió preguntarle: -Hijo, ¿no tienes frío? Y el niño contestó:
-¿Usted tiene frío en la cara?
- No.

-¡Pues para mí todo es cara! Bonita lección para considerarla cuando el consumismo intente narcotizar nuestra ya de por sí, frágil voluntad.

La periodista italiana Oriana Falla-cci, ya fallecida, escribió: "Sabemos por qué se han hundido las demás civilizaciones: por un estado de bienestar, de riqueza, y una falta de moralidad".

El desprendimiento de los bienes materiales no exime del sacrificio generoso. Poca gente sabe que Gaudí tuvo que salir a la calle para poder continuar las obras del templo de la Sagrada Familia. En una de esas exitosas visitas ocurrió este diálogo:

-Muchas gracias, dijo Gaudí.

-No me dé las gracias, le contestó su benefactor. En realidad no me supone sacrificio.

-Entonces -dijo con gracia Gaudí- no me sirve. Mejor dicho, no le sirve a usted. Trate de aumentar su ayuda hasta sacrificarse.

-¡Le será más grata a Dios! Porque la caridad que no se apoya en el sacrificio, no es verdadera y tal vez, no sea más que vanidad. El caballero se quedó boquiabierto. Reflexionó. Como era buen cristiano, comprendió y entregó un donativo mayor.

-Ahora soy yo quien le da las gracias a usted, señor Gaudí.

La pobreza como virtud no está reñida con la "creatividad comercial". Cuentan que un día Salim le dice a su hijo:

-Hijo, quiero que te cases con una dama que ya escogí.

El hijo responde:

-Pero padre, yo quiero escoger a mi mujer.

Salim insiste:

-Hijo, ella es hija de Bill Gates.

El hijo responde:

-Bueno, en ese caso, acepto.

Lean: La difícil tarea de los Reyes Magos, de Oswaldo Pulgar Pérez

5.1.10

Terrorismo no es ...


«Terrorismo no es odio de pobres contra ricos, ni del sur contra el norte, sino del totalitarismo contra la libertad.»

Manuel Malaver

Pobreza no aumenta la delincuencia

Diario ABC de Paraguay

La pobreza en sí no está relacionada directamente con los índices de mayor violencia y delincuencia, sino la falta de oportunidades y de equidad en el acceso a las ofertas de una sociedad, según la colombiana María Gutiérrez, consultora del BID, quien estuvo hace poco en Paraguay.

-El proyecto de establecer índices estandarizados en la región sobre seguridad ciudadana ¿hace a la inseguridad de la que tanto se habla hoy en Latinoamérica?


-El problema de seguridad de los países latinoamericanos no viene ahorita sino que ha venido en forma endémica en la región. Hay que mirar las tendencias y la forma más importante de poder ver las tendencias y para poder confirmar esa hipótesis es tener datos de buena calidad y por eso se tiene el proyecto.
Efectivamente, en las últimas dos décadas ha habido un aumento del problema de seguridad en la región, fluctuando de diferentes maneras, primero con un aumento en los países de Centro América, sobre todo por las guerras internas, que terminaron, en el Salvador y Nicaragua, en los que no ha habido nunca niveles tan altos de homicidios. Luego, todo el problema por el conflicto interno y el narcotráfico en Colombia, donde tuvimos las tasas más altas de la región durante muchos años, y ahora se está mirando el efecto, que todavía no se comprende bien, en Venezuela, que está como uno de los países de las tasas más altas de la región.

-¿Por qué hay mayor problemas de seguridad en Venezuela y esos países que están en primer lugar?

-Las razones de Venezuela no las conozco muy bien porque no hemos trabajado allá y no tengo acceso a la información, pero al parecer la parte de recesión (económica) y el Gobierno ha afectado estos niveles de inseguridad sobre todo en Caracas. Entonces, allá hay una percepción de seguridad muy baja.

-¿Uno de los propósitos de este proyecto es buscar datos concretos, reales, ante a veces una percepción irreal del problema de la seguridad?

-Sí. Si uno mira las páginas web hay diferentes fuentes. Los datos que presentan el PNUD son diferentes a los de las ONGs y no solo en pequeñas cifras sino grandes cifras de país a país, que uno dice y esa tasa de dónde se la consiguieron o dónde se la inventaron. Cuando uno ve datos de Latinoamérica encuentra una cantidad de discrepancias dependiendo de las fuentes de información. Lo que busca este proyecto es que desde los gobiernos, con base en los datos oficiales de cada país, crear una información validada que permita a través de sus indicadores de manera estandarizada tener datos oficiales para el país y también compararlos con los otros países de la región.

-¿Qué indicadores se toman para este trabajo?

-Se han seleccionado 19 indicadores divididos en cuatro categorías. Una, de muertes violentas o de causa externa, que llamamos de salud; otra, de convivencia; otra, de violencia intrafamiliar y delitos sexuales; y la última es de criminalidad como tal.
Entonces, entre ellos están, porque no me los sé de memoria, los 19 indicadores, las tasas de homicidios, de suicidios, de muertes por armas de fuego, de muertes en lesiones de tránsito, robos, hurtos, secuestros, delitos contra la propiedad, etc.

-A base del trabajo que ya hicieron en otros países, ¿cuáles serían las causas más visibles del problema de seguridad?

-Hay dos problemas muy claros: primero, problemas de normatización y de la misma comunidad como tal en términos de su responsabilidad de ser ciudadanos, que es la parte de comportamientos, que pueden ir hacia la parte de la ilegalidad. Y la otra básicamente relacionada con conflictos que tienen que ver con la oferta de la parte ilegal como es el narcotráfico y que genera crimen organizado, etc., etc. Entonces, digamos son dos grandes flagelos que están afectando la seguridad ciudadana.

-Para muchos la gran fuente de la delincuencia y el problema de seguridad en los países latinoamericanos y en cualquier parte del mundo es el tema de la pobreza y la exclusión.

-La pobreza a nivel mundial, según las investigaciones que se han hecho desde el punto de vista epidemiológico y sociológicos, no está relacionada con la violencia. Lo que está relacionada con la violencia directamente es la falta de oportunidades de una sociedad, la falta de igualdad o equidad en el acceso a las ofertas o servicios que tiene un Estado o una sociedad. Pero el hecho de ser pobre no es sinónimo de ser violentos. Y eso lo han demostrado muchos pueblos a nivel de la historia e inclusive actualmente, por ejemplo, Ecuador es un país muy pobre, pero jamás ha tenido niveles de violencia altos. Mucha gente estigmatiza al pobre de violento, pero la evidencia científica ha demostrado que la pobreza no es un factor de riesgo directo de la violencia. Es la falta de oportunidades a los jóvenes, la falta de educación, de equidad y de igualdad en el acceso a muchas cosas, eso sí está relacionado con la violencia.

-Pero precisamente la pobreza no permite tener acceso, porque excluye, y esto en muchos genera reacción.


-No, no, no. La agresividad desde muchos puntos de vista y estudios han encontrado que en sociedades desventajosas aumenta los niveles de agresividad en los niños e inclusive problemas de conducta en los niños, pero estos no son relacionados por el hecho de que sean pobres. Es que muchas veces la estigmatización genera que si hay un pobre ya es violento y eso no es así. Entonces muchas veces se generan situaciones de discriminación hacia los pobres por el hecho de ser pobres. Pero no se ve de una responsabilidad del Estado como tal el hecho de que hay que darles oportunidad a las poblaciones menos favorecidas para generar mucho más posibilidad de igualdad con las favorecidas.

-No decimos que por ser pobre o negro ya es violento...

-O si es joven porque muchas veces también joven pobre ya es sinónimo de violento.

-... sino que el hecho de la pobreza genera situaciones de exclusión, desigualdad, hambre.

-El ser joven es muchas veces el más afectado en toda esta situación de violencia, porque un muchacho joven que no tiene la posibilidad de educarse, o de acceder a un oficio legal, pues busca la ilegalidad. Y es allí donde podemos nosotros actuar de manera preventiva en el sentido de generarles oportunidades para que efectivamente no se enganchen en estas labores criminales o delictivas de manera tan temprana.

-¿Acaso el desempleo, un problema crónico en América Latina, no aumenta los problemas de seguridad o delincuencia?

-Eso sí está relacionado. El desempleo, hay que ver la posibilidad de generar empleos y empleos dignos para las personas y obviamente mirando las etapas de la vida en que se las puede emplear, porque tampoco es el caso que trabajen los niños, perdiendo la oportunidad de educación y ahí es donde empieza todo.