
- Simon Johnson
WASHINGTON, DC.
Un blog para comparar las clases sociales

WASHINGTON, DC.
Víctor Salmerón @vsalmeron
Este gráfico de los diez países más ricos álbumes en el mundo se basa en el PIB per cápita de cada país. PIB o Producto Interno Bruto es el valor total de mercado de todos los bienes y servicios finales producidos en un país en un año determinado.Top 10 países más ricos del mundo |
| País | PIB per cápita ($) |
| Luxemburgo | 80,800 |
| Qatar | 75,900 |
| Bermudas | 69,900 |
| Noruega | 55,600 |
| Kuwait | 55,300 |
| Emiratos Árabes Unidos | 55,200 |
| Singapur | 48,900 |
| EE.UU. | 46,000 |
| Irlanda | 45,600 |
| Guinea Ecuatorial | 44,100 |

Mapa donde se concentran las mayores fortunas del mundo. Las zonas más grises corresponden a los más pobres . El azul del círculo más grande, los que deben a los más pobres.

“Quiero agradecer a todos los campesinos que han creído en esto y que han trabajado 30 años en esto, a todo el equipo que han entregado su vida, hoy este reconocimiento llega a todos los pueblos indígenas y campesinos”, indicó Raúl Hernández.
José Narro, rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, fue el encargado de entregarle el reconocimiento al proyecto ganador, luego de vencer a Miguel Barrera, de Marabunta; Héctor González, de Fuente de Proteína, y Mariana Baños, de Llamadas que Cambian Vidas.
“Esperemos que ésta sea la primera de muchas iniciativas a favor de la justicia, de la lucha contra la pobreza, a favor de la igualdad y contra la exclusión, unidos los mexicanos hemos de salir adelante”, dijo el rector al entregar el reconocimiento al ganador de la final.
Hernández no recibirá el dinero en efectivo, ya que se le entregará en especie, pero está obligado a dar un plan de trabajo en el que se indique en qué empleará los recursos y a quién beneficiará.
A la cantidad a la que se hizo acreedor al ganar Iniciativa México se le suman 10 millones de pesos más, que el presidente Felipe Calderón se comprometió a dar.
Luis Petersen Farah escribió este artículo muy interesante que nos permitimos incluir en nuestro blog:
Aprovechando todas las referencias a los “brotes verdes” de la recuperación económica, los bancos estadounidense están intentando repeler las iniciativas emprendidas para regularlos. Si bien los políticos hablan de su compromiso con la reforma normativa para prevenir una recurrencia de la crisis, esta es un área donde lo importante realmente está en los detalles, y los bancos harán uso de toda la fuerza que les resta para asegurarse de tener un amplio margen de maniobra para seguir actuando como en el pasado.
El viejo sistema funcionaba bien para los bancos (si bien no para sus accionistas), así es que ¿por qué tendrían que apoyar el cambio? De hecho, las iniciativas por rescatarlos dedicaron tan poco esfuerzo a pensar en cómo ha de ser el tipo de sistema financiero post-crisis que queremos, que terminaremos teniendo un sistema bancario menos competitivo, en que los grandes bancos que eran demasiado grandes como para caer se volverán todavía más grandes.
Por largo tiempo se ha reconocido que los bancos estadounidenses que eran demasiado grandes como para caer también eran demasiado grandes como para poder ser administrados, y esa es una de las razones de que el desempeño de varios de ellos haya sido tan deslucido. Cuando fracasan, el gobierno diseña una reestructuración financiera y proporciona seguros para los depósitos, ganando voz y voto en su futuro. Las autoridades saben que, si esperan demasiado, es probable que los bancos zombie o casi zombies -con poco o ningún valor neto, pero a los que se trata como si fueran instituciones viables- "apostarán a la resurrección". Si hacen grandes apuestas y ganan, se irán con las ganancias; si pierden, el gobierno tendrá que hacerse cargo.
Esto no sólo es teoría; es una lección que aprendimos, a un gran coste, durante la crisis de las Cajas de Ahorro Préstanos de los años 80. Cuando la máquina expendedora de dinero dice "fondos insuficientes", el gobierno no quiere que esto signifique que el banco, en lugar de la cuenta de la persona, está sin dinero, así es que interviene antes de que la bandeja se vacíe. En una reestructuración financiera, por lo general los accionistas quedan fuera de la mesa, y los tenedores de bonos se convierten en los nuevos accionistas. Algunas veces, el gobierno debe proporcionar fondos adicionales, o un nuevo inversionista debe estar dispuesto a hacerse cargo del banco fallido.
Sin embargo, la administración Obama ha introducido un nuevo concepto: “demasiado grande como para ser reestructurado financieramente”, bajo el argumento de que sería un desastre si intentáramos aplicar las reglas habituales a estos grandes bancos. Los mercados entrarían en pánico. Así es que no sólo no podemos tocar a los tenedores de bonos, sino que ni siquiera podemos afectar a los accionistas, incluso si el valor actual de la mayoría de las acciones no hace más que reflejar una apuesta sobre un rescate del gobierno.
Creo que este juicio es erróneo. Pienso que la administración Obama ha sucumbido a la presión política y al amedrentamiento de los grandes bancos. Como resultado, la administración ha confundido rescatar a los banqueros y sus accionistas con rescatar los bancos.
La reestructuración da a los bancos la oportunidad de comenzar de nuevo: los nuevos potenciales inversionistas (ya sea tenedores de capital patrimonial o de instrumentos de deuda) tendrán más confianza, otros bancos estarán más dispuestos a prestarles, y ellos estarán más dispuestos a prestar a otros. Los tenedores de bonos se beneficiarán de una reestructuración ordenada, y si el valor de los activos es realmente mayor a lo que cree el mercado (y los analistas externos), terminarán por cosechar las ganancias.
No obstante, lo que está claro es que los costes actuales y futuros de la estrategia de Obama son muy altos, y que hasta ahora no han logrado su limitado objetivo de hacer que los bancos vuelvan a prestar. El contribuyente ha tenido que aportar miles de millones y ha dado miles de millones más en garantías, y lo más probable es que el momento de pagar la factura llegue en el futuro.
Reescribir las reglas de la economía de mercado –de un modo que ha beneficiado a quienes han causado tanto sufrimiento a toda la economía global- es peor que financieramente costoso. La mayoría de los estadounidenses lo ven como algo obscenamente injusto, en especial después de ver cómo los bancos desviaban los fondos destinados a resucitar la otorgación de préstamos y los usaban para pagar bonificaciones y dividendos exagerados. Quebrar el contrato social es algo que no se debe hacer a la ligera.
Sin embargo, este nuevo sucedáneo del capitalismo, en que las pérdidas se socializan y las utilidades se privatizan, está condenado al fracaso. Los incentivos se distorsionan y no hay disciplina de mercado. Los bancos “demasiado grandes como para ser reestructurados” saben que pueden apostar con impunidad y, con una Reserva Federal que pone los fondos a su disposición a tipos cercanos a cero, tienen amplios recursos para hacerlo.
Algunos han llamado a este nuevo régimen “socialismo con características estadounidenses”. No obstante, al socialismo le preocupan las personas comunes y corrientes, mientras que Estados Unidos ha dado poca ayuda a los millones de estadounidenses que están perdiendo sus casas. Los trabajadores que pierden sus empleos reciben sólo 39 semanas de beneficios de desempleo limitados, y después quedan a su suerte. Y, cuando pierden sus empleos, también pierden su seguro de salud.
Estados Unidos ha ampliado su red de seguridad para las corporaciones de maneras sin precedentes, desde los bancos comerciales a los bancos de inversión, luego a los seguros y tras ellos a la industria automotriz, sin que esté a la vista dónde se detendrá. En realidad, esto no es socialismo, sino la ampliación de una prolongada política de estado de bienestar para las corporaciones. Los ricos y los poderosos recurren al gobierno para que los ayude siempre que pueden, mientras que las personas en situación de necesidad reciben poca protección social.
Tenemos que fragmentar los bancos “demasiado grandes como para caer”; no hay evidencias de que estos mastodontes conlleven beneficios para la sociedad que sean proporcionales a los costos que han impuesto a los demás. Y, si no los dividimos, entonces tenemos que limitar severamente lo que hacen. No se les puede permitir hacer lo que hicieron en el pasado: apostar a cuenta de los demás.
Esto plantea otra pregunta acerca de los bancos "demasiado grandes como para caer" y “demasiado grandes como para reestructurarlos" de Estados Unidos: tienen demasiado poder político. Sus estrategias de influencia funcionaron bien, primero para desregular y después para hacer que los contribuyentes pagaran la limpieza. Ahora esperan que, una vez más, les funcione el truco para quedar libres de hacer lo que les plazca, independientemente de los riesgos para los contribuyentes y la economía. No podemos permitir que eso ocurra.
Joseph E. Stiglitz, profesor de Economía en la Universidad de Columbia, encabeza una Comisión de Expertos, nombrados por el Presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas, acerca de las reformas al sistema financiero y monetario internacional. En su libro Cómo hacer que funcione la globalización, publicado en 2006, se discute la creación de un nuevo sistema de moneda de reserva global.


El estallido financiero de 2008 dejó desnudo a un ídolo que parecía indestructible desde la caída del muro de Berlín: el capitalismo.
En su libro usted menciona el caso de su propio país, Corea del Sur.
Nací en 1963. En esos años, el ingreso per capita de Corea del Sur era menos de la mitad del de Ghana.
En 1977 el ingreso per capita ya era de US$1.000 y el país se había convertido en un gran exportador de coches, semiconductores y otros productos de alta elaboración manufacturera.
Tapa en inglés de "23 cosas que no le dijeron sobre el capitalismo"
Corea del Sur aplicó todas las recetas que los países desarrollados dicen que no hay que aplicar: subsidios, proteccionismo, planes estatales, intervencionismo.
No digo que esta política sea una varita mágica. Lo que digo es que si uno estudia la realidad de los países en desarrollo de la posguerra, la historia oficial que pregona el neoliberalismo con el FMI y el Banco Mundial a la cabeza, no se condice con la realidad.
El milagro japonés es un ejemplo bien claro, pero también lo es China o Corea del Sur.
Se habla, por ejemplo, de los años '60 y '70 como "la época negra del proteccionismo" en el Tercer Mundo.
El ingreso per capita durante esa "época negra" de México fue del 3,1 %. Entre 1985 y 1995, el período en que empieza la liberalización económica, fue del 0,1% y con el supuesto paraíso de libre comercio del NAFTA, creció un 1,8% entre 1995 y 2002.
¿No cambia esto con transacciones en los mercados financieros que se hacen en microsegundos gracias a la revolución tecnológica?
Uno de los mitos del capitalismo que analizo es precisamente esta idea de que la globalización es inevitable debido a internet.
El telégrafo en el siglo XIX produjo una revolución de las comunicaciones mucho mayor que internet.
Antes del telégrafo se tardaba dos semanas en barco transmitir un mensaje transatlántico. Con el telégrafo, se redujo a siete minutos.
Y si se compara ambas épocas, el mundo del barco a vapor y el telégrafo, estaba mucho más globalizado que el de los años '40, '50 y '60 del siglo XX, a pesar de la enorme diferencia tecnológica.
Es cierto que las transacciones financieras que se hacen en segundos, pero ¿por qué son posibles esas transacciones? Porque los mercados financieros fueron desrregulados.
El recurso a la tecnología es una manera de negar que en realidad se trata de una decisión política.
La pobreza es el resultado del desigual reparto de la renta, siendo la pobreza, el mayor obstáculo para crear la riqueza que permitiría salir de ella.Las empresas no producen debido a que, por una parte, no se pueden crear empresas sin inversión, y, por otra, no existe capacidad debido a que los ciudadanos, que no poseen ingresos, no pueden comprar los productos que, como ya se ha indicado, no pueden producirse. Todo el dinero disponible, que es mínimo, es gastado para satisfacer las necesidades más inmediatas, de ahí que apenas haya ahorro, y, por lo tanto no hay inversiones.
La única forma de romper el círculo vicioso de la pobreza y el subdesarrollo sería a través de las inversiones. De ahí que, algunos economistas propongan el fomento de las inversiones, ya sea de inversiones públicas o privadas, aunque es difícil encontrar inversores dispuestos a arriesgar su dinero en economías claramente subdesarrolladas.
El Banco Mundial surge tras la II Guerra Mundial con el objetivo de facilitar la reconstrucción de los países destrozados por la guerra. Naturalmente, el objetivo actual del Banco Mundial es muy diferente. Por una parte podría ser el elemento necesario para romper el círculo vicioso de la pobreza y el desarrollo, facilitando las inversiones, incluso colaborando con ONG que trabajan el ámbito de la ayuda al desarrollo.
De ahí la importancia de los microcréditos que han ayudado a salir de la pobreza a millones de personas. Con unos créditos iniciales muy pequeños, pero inabarcables para economías subdesarrolladas, se inician proyectos de auto ocupación o de desarrollo de pequeñas comunidades. Los microcréditos, por ejemplo los proyectos del Grameen Bank, fundado por Muhammad Yunus, tienen como objetivo el facilitar el acceso a la financiación de microempresas, así como invertir en salud o educación.
Pero además, los microcréditos permiten la familiarización con conceptos como el uso racional del dinero, el ahorro, y tiene como consecuencia, el aumento de la independencia económica y la autoestima de personas y comunidades que estaban condenadas a ser pobres, y que, gracias a estos microcréditos, pueden salir de la pobreza.
"El odio del rico es eterno"
Luis Corredor
No sólo es más fácil que entre en el cielo un pobre que un rico, sino que tiene muchas posibilidades de hacerlo varios años antes.

Si puedes contar tu dinero no eres un hombre verdaderamente rico.
Los solteros ricos deberían pagar más impuestos. No es justo que unos sean más felices que otros
Cuando el pobre intenta imitar al rico, está perdido.
Fuentes: Mundocitas sobre pobres y Mundocitas sobre ricosCuando la pobreza entra por la puerta, el amor se escapa por la ventana.