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29.8.08

Los ricos viven más tiempo (casi el doble)

Una bebé que nace hoy en Japón tiene una expectativa de vida de 85 años. Una que llega al mundo en Uganda, casi la mitad: 43 años. Dentro de Uganda, las cifras no tratan igual a todos. De cada 1.000 bebés que nacen entre los más ricos del país, 106 mueren antes de los cinco años. Y de cada 1.000 que nacen en los barrios más pobres, mueren casi 200.

Quizás sea el azar el que lleve a una niña a nacer en Japón y a otra en Uganda. Que la gente se enferme y muera, en cualquier lugar del planeta, no es puro azar. Tampoco es la biología, dice un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) divulgado en Ginebra y que asegura que “las diferencias entre países, y dentro de un mismo país, son consecuencia del entorno social en que las personas nacen, viven, crecen, trabajan y envejecen”.

Desde 2005, una comisión interdisciplinaria de la OMS estudia cuáles son los determinantes sociales de la salud con la hipótesis de que el acceso a la educación, a los centros sanitarios, a la vivienda, al trabajo y al tiempo libre inciden sobre ella. “Cuanto más baja es la situación socioeconómica, peor es el estado de salud”, es una de sus conclusiones más resonantes.

“La inequidad sanitaria es una cuestión de vida o muerte”, dijo en la presentación Margaret Chan, presidenta de la comisión. Las conclusiones adjudican los problemas sanitarios a otro tipo de problemas: “La mala salud de los pobres y las grandes desigualdades sanitarias entre los países están provocadas por una distribución desigual, mundial y nacional, del poder, los ingresos, los bienes y los servicios, y por las injusticias que afectan la vida de la población: acceso a atención sanitaria, escolarización, educación, condiciones de trabajo y tiempo libre, vivienda, comunidades, pueblos o ciudades”.

Algunos de los factores que hacen la diferencia

Infraestructura: en el mundo se estima que hay 1,2 mil millones de personas –en su mayoría de países de bajos y medianos ingresos– que carecen de sistemas de agua potable. Facilitar el acceso al agua es esencial para la salud y clara responsabilidad del Estado, dice el informe de la OMS.

Raza: En los Estados Unidos se habrían evitado 886.202 muertes entre 1991 y 2000 si las tasas de mortalidad de blancos y afroamericanos se igualaran. La cifra contrasta con las 176.633 vidas salvadas en el mismo país y período por los adelantos médicos.

Aborígenes: La esperanza de vida de los aborígenes australianos varones es 17 años menor que la de cualquier otro varón australiano. La diferencia se repite en varios países, por eso se considera a los aborígenes entre las poblaciones más vulnerables.

Nivel socioeconómico: En el Reino Unido, la mortalidad de los adultos de los barrios más pobres multiplica por 2,5 veces la de los adultos de los barrios más acomodados.

Educación: El bebé de una mujer boliviana no instruida tiene una probabilidad de morir del 10%. El de una mujer que hizo la secundaria, el 0,4%.

Finanzas globales: Según el informe de la OMS, la globalización incrementa la hipermovilidad del flujo de capitales mundiales de manera que se puede tornar incontrolable para un solo tesoro o gobierno. Estos movimientos provocaron crisis como la de Argentina en 2001 o la de Asia en 1997 o la de México en 1994. Esas crisis tuvieron gran impacto en aspectos determinantes de la salud

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Crítica Digital

22.3.08

Regalar dinero alegra la vida

La caridad nos hace sentir mejor


Una investigación efectuada en Canadá indica que tener mucho dinero no es lo que nos hace felices, sino gastarlo en otros. El estudio, a cargo de un equipo de la British Columbia University, sugirió que basta con gastar 5 dólares para sentir la diferencia.

El estudio también encontró que los trabajadores que recibieron bonos y utilizaron ese dinero extra en otras personas, se sintieron más contentos que quienes lo usaron para sus propios gastos. Un sicólogo británico dijo que tales actos de generosidad mejoraban la imagen propia de la persona y la forma como otros lo miran a uno.

Los investigadores hicieron primero un sondeo de 630 personas. Les preguntaron por su nivel de felicidad general, sus ingresos anuales y un resumen de sus gastos mensuales, en los que se incluyeron cuentas, regalos para sí mismos, para otros y donaciones para obras de beneficencia.

“Queríamos poner a prueba nuestra teoría de que la forma de gastar el dinero es por lo menos tan importante para las personas como lo que reciben en ingresos”, señaló la profesora Elizabeth Dunn, quien encabezó el estudio.

“Independientemente de lo que ganaba cada persona, quienes gastaron más dinero en otros dijeron sentirse más felices que quienes gastaron más en sí mismos”. El equipo evaluó luego la felicidad de 16 empleados de una firma de Boston, antes y después de recibir bonos por ganancias que oscilaron entre US$3000 y US$8000.

Al parecer, no fue el tamaño del bono lo que importó sino en lo fue gastado por los empleados. Quienes dieron más parte de su bono en regalos o para obras de beneficencia, se sintieron mejor que quienes simplemente gastaron el dinero en sus propias necesidades.

En otro experimento, los investigadores dieron US$5 o US$20 a los participantes pidiéndoles que gastaran el dinero antes de la cinco de la tarde. A la mitad de los participantes se le dijo que los gastaran en sí mismos. A la otra mitad que lo gastaran en otros.

Quienes gastaron el dinero en otros dijeron sentirse más contentos al final del día que quienes los gastaron en sí mismos, sin importar la cantidad de dinero que recibieron. “Este estudio es una evidencia inicial de que la forma de gastar el dinero puede ser tan importante para su felicidad como la cantidad de dinero que ganan”.

“Y gastar dinero en otros podría representar una ruta más efectiva a la felicidad que gastar dinero en uno mismo”.

El doctor George Fieldman, sicólogo de la Universidad de Buckinghamshore New Univesrity señaló: “Dar para obras de caridad te hace sentir mejor porque estás en un grupo.

También se percibe que eres altruista”. “A nivel individual, si te doy es menos probable que me ataques y más probable que me trates bien”.

Fuente: Otra Expresión

20.11.07

Inodoro: cuestión de vida o muerte en los países pobres

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Por Pascal Fletcher / Reuters

Ir al inodoro es un asunto de vida o muerte en los países más pobres del mudo, en donde la falta de servicios sanitarios y la mala higiene deja cada año miles de víctimas fatales, especialmente niños.

"Una de cada cuatro personas en el mundo no tiene un lugar seguro para ir al baño," dijo Barbara Frost, directora ejecutiva de la organización benéfica WaterAid, con oficinas en el Reino Unido, que el lunes celebró el Día Mundial del Inodoro, con el lanzamiento de una campaña internacional para crear más conciencia higiénica e inversión sanitaria.

Hablando desde Mali, en el oeste de Africa, Frost agregó que la ausencia de instalaciones sanitarias limpias, acceso a agua potable y sanidad eficiente está directamente relacionada con la difusión de enfermedades prevenibles, que provocan la muerte de 1,8 millones de niños por año.

Estos problemas son visibles en muchas ciudades y pueblos de todo Africa, el continente más pobre del mundo, en donde los canales y acequias que transportan residuos cloacales a menudo corren en medio de vecindarios populosos, antes de escurrirse sin tratamiento alguno a ríos, lagos o mar abierto.

Parques, bordes de carreteras, patios y vertederos de basura infestos a menudo sirven como baños públicos. El riesgo de epidemias se empeora en Africa cuando las inundaciones cubren ciudades y poblados, esparciendo el agua infectada con heces y gérmenes sobre un área aun más amplia.

"Es una cuestión de vida o muerte," formuló Frost a Reuters por teléfono desde la capital maliense, Bamako, en donde se unió al presidente Amadou Toumani Toure para acentuar la importancia de desarrollar la infraestructura sanitaria y de higiene en Africa.

Frost dijo que la comunidad internacional tiende a concentrarse en proveer comida y agua en sus esfuerzos contra la pobreza, pero que parece tener un punto ciego sobre la cuestión sanitaria.

"Es el objetivo de desarrollo del milenio ignorado, porque supongo que la higiene sanitaria no es algo sobre lo que a la gente le gusta hablar, ha sido completamente ignorado," advirtió.

(Reporte adicional de Tiemoko Diallo en Bamako, editado en Español por Gabriela Donoso)