24.1.11

¿Los pobres son los causantes de la crisis?

  • Simon Johnson
Estados Unidos sigue desgarrado por un acalorado debate sobre las causas de la crisis financiera de 2007-2009. ¿Hay que echarle la culpa al gobierno por lo que salió mal? Y, si fuera así, ¿de qué manera?

En diciembre, la minoría republicana en la Comisión de Investigación de la Crisis Financiera (FCIC, por su sigla en inglés) intervino con una narrativa de disenso preventiva. De acuerdo con este grupo, las políticas equivocadas del gobierno, destinadas a aumentar la cantidad de propietarios de viviendas entre la gente relativamente pobre, empujó a demasiada gente a contraer hipotecas de alto riesgo que no podían pagar.

Potencialmente, esta narrativa puede ganar mucho respaldo, especialmente en la Cámara de Representantes controlada por los republicanos y en las vísperas de la elección presidencial del 2012. Pero, mientras que los republicanos de la FCIC escriben elocuentemente, ¿tienen alguna prueba para respaldar sus aseveraciones? ¿La gente pobre en Estados Unidos es responsable de causar la crisis global más grave en más de una generación?

No, según Daron Acemoglu del MIT (y autor junto conmigo en otros temas), que presentó sus conclusiones en la reunión anual de la Asociación de Finanzas de Estados Unidos a principios de enero. (Las diapositivas están en su sitio web del MIT.)

Acemoglu desglosa la narración republicana en tres interrogantes diferentes. Primero, ¿hay pruebas de que los políticos estadounidenses responden a las preferencias o deseos de los votantes de menores ingresos?

La evidencia en este punto no es tan definitiva como a uno le gustaría, pero lo que tenemos -por ejemplo, a partir del trabajo de Larry Bartels de la Universidad de Princeton- sugiere que, en los últimos 50 años, prácticamente toda la élite política estadounidense dejó de compartir las preferencias de los votantes de ingresos bajos o medios. Las opiniones de los funcionarios se acercaron mucho más a las que comúnmente se hacen oír en la cima de la distribución de ingresos.

Existen varias teorías con respecto a por qué se produjo este cambio. En nuestro libro '13 banqueros', James Kwak y yo destacamos una combinación del creciente papel que juegan los aportes de campaña, la puerta giratoria entre Wall Street y Washington, y, sobre todo, un cambio ideológico hacia la idea de que las finanzas son buenas, que más finanzas es mejor y que lo mejor son las finanzas sin control. Existe un corolario claro: las voces e intereses de la gente relativamente pobre poco cuentan en la política norteamericana.

La evaluación que hace Acemoglu de la investigación reciente sobre el 'lobby' es que las partes del sector privado querían que se relajaran las reglas financieras -y trabajaron duro e invirtieron mucho dinero para obtener este resultado-. El ímpetu por un gran mercado de hipotecas de alto riesgo surgió del interior del sector privado: "innovación" por parte de prestadores hipotecarios gigantes como Countrywide, Ameriquest y muchos otros, respaldados por los grandes bancos de inversión. Y, para hablar sin rodeos, fueron algunos de los mayores jugadores de Wall Street, no los propietarios excesivamente endeudados, los que recibieron rescates gubernamentales después de la crisis.

Acemoglu luego pregunta si existen pruebas de que la distribución de ingresos en Estados Unidos empeoró a fines de los años 1990, lo que llevó a los políticos a aflojar las riendas en lo que concierne a prestarle dinero a gente que estaba "rezagada". Los ingresos en Estados Unidos, efectivamente, se volvieron mucho más desiguales en los últimos 40 años, pero el momento elegido no encaja con esta historia en absoluto.

Por ejemplo, a partir del trabajo que hizo Acemoglu con David Autor (también del MIT), sabemos que los ingresos correspondientes al 10% que más gana subieron marcadamente durante los años 1980. Los ingresos semanales crecieron lentamente en el caso del 50% que menos gana y del 10% que menos ganaba en ese momento, pero al sector menos favorecido en la distribución de ingresos en realidad le fue relativamente bien en la segunda mitad de los años 1990. De modo que nadie tuvo que pelearla más que este segmento en la víspera de la locura de las hipotecas de alto riesgo, que se produjo a principios de los años 2000.

A partir de datos de Thomas Piketty y Emmanuel Saez, Acemoglu también señala que la dinámica de la distribución de ingresos para el 1% que más gana en Estados Unidos parece diferente. Como sugirieron Thomas Philippon y Ariell Reshef, el marcado incremento de este grupo en el poder de ingresos parece más relacionado con la desregulación de las finanzas (y quizás otros sectores). En otras palabras, los grandes ganadores de la "innovación financiera" de todo tipo en las últimas tres décadas no fueron los pobres (ni siquiera la clase media), sino los ricos -la gente que ya cobraba mucho--.

Finalmente, Acemoglu examina el papel del respaldo del gobierno federal a la vivienda. Sin duda, Estados Unidos durante mucho tiempo ofreció subsidios a la vivienda ocupada por sus dueños -principalmente a través de una deducción impositiva para los intereses hipotecarios-. Pero este subsidio en absoluto explica el momento del auge del sector inmobiliario y de los descabellados préstamos hipotecarios.

Los republicanos de la FCIC acusan con firmeza a Fannie Mae, Freddie Mac y otras empresas patrocinadas por el gobierno que respaldaron los préstamos para la vivienda mediante garantías de diferentes tipos. Tienen razón cuando dicen que Fannie y Freddie eran "demasiado grandes para quebrar", lo que les permitió pedir dinero prestado a un menor costo y asumir más riesgo -con un escaso financiamiento de capital para respaldar su exposición--.

Pero, si bien Fannie y Freddie se lanzaron a hipotecas dudosas (particularmente aquellas conocidas como Alt-A) e hicieron operaciones con prestadores de alto riesgo, esto representaba algo relativamente pequeño y surgió tarde en el ciclo (por ejemplo, 2004-2005). El principal ímpetu para el auge surgió de toda la maquinaria de la securitización de "sello privado", que era justamente eso: privado. De hecho, como señala Acemoglu, los poderosos jugadores del sector privado consistentemente intentaron marginar a Fannie y Freddie y excluirlas de los segmentos de mercado en rápida expansión.

Los republicanos de la FCIC están en lo cierto al ubicar al gobierno en el centro de lo que salió mal. Pero este no fue un caso de sobrerregulación o de exceso de alcance. Por el contrario, 30 años de desregulación financiera, que fue posible gracias a que se cautivó el corazón y la mente de los reguladores, y de políticos tanto republicanos como demócratas, le dieron a una estrecha élite del sector privado -principalmente en Wall Street-- casi todas las ventajas del auge inmobiliario.

La parte negativa recayó en el resto de la sociedad, en especial en las personas de bajo nivel educativo y mal remuneradas, que ahora perdieron sus casas, sus empleos, las esperanzas para sus hijos o todo a la vez. Esta gente no causó la crisis. Pero está pagando por ella.

WASHINGTON, DC.

* Simon Johnson, ex economista principal del FMI, es cofundador de un importante blog de economía, http://BaselineScenario.com, profesor en el MIT Sloan y miembro sénior en el Instituto Peterson para la Economía Internacional. Su libro, 13 banqueros, que escribió junto con James Kwak, está actualmente disponible en tapa blanda.

17.1.11

10.1.11

En dos años los más pobres han sufrido una inflación de 64%

  • La devaluación de la moneda impulsará el costo de los servicios de salud
  • En 2010 el costo de los servicios hospitalarios, que básicamente incluyen operaciones quirúrgicas, se incrementó 27%
Víctor Salmerón @vsalmeron

La aceleración en el incremento de los precios no afecta de igual manera a todos las capas de la sociedad. Las estadísticas del Banco Central registran que entre 2008 y 2010 el estrato más pobre ha soportado una inflación de 64% mientras que el más pudiente sufre un embate de 60%.

Los alimentos absorben 45% del salario de las familias más humildes y este es el rubro donde el avance de los precios se siente con mayor intensidad, esto explica por qué la inflación golpea principalmente al estrato de menos ingresos.

Solo en los últimos doce meses el precio de los productos agrícolas acumula un salto de 55,1% en un entorno donde la expropiación de fincas aleja la inversión y el Gobierno se ha visto forzado a permitir ajustes en los precios regulados para evitar un aumento más pronunciado de la escasez.

Todo apunta a que en 2011 los alimentos seguirán absorbiendo una porción muy importante del ingreso familiar.

La administración de Hugo Chávez devaluó la moneda y el tipo de cambio para las importaciones de alimentos básicos y medicinas aumentó 65% desde 2,6 bolívares por dólar hasta 4,30 bolívares por dólar.

El resultado es que en los próximos meses vendrán nuevos ajustes en los precios regulados, a lo que se añade que a escala mundial el costo del trigo, arroz y el maíz se encuentran en el punto más alto desde 2008.

La devaluación también aumenta el costo de las importaciones de medicinas y equipos terapéuticos que en los últimos doce meses ya acumulan un alza de 17,8%.

De acuerdo con los datos del sector farmacéutico, alrededor de dos mil fármacos, esto es un 30% de la cartera de productos del mercado local, están regulados por las autoridades. En buena medida, se trata de los medicamentos que la Organización Mundial de la Salud (OMS) califica como "esenciales".

Lo previsible es que el ajuste cambiario también impacte el costo de los servicios hospitalarios que básicamente incluyen operaciones quirúrgicas y en 2010 ya aumentaron 27%.

En general el incremento de los precios ha superado con creces a las mejoras en el salario y el consumo privado, pieza esencial para el crecimiento de la economía que acumula dos años en retroceso.

Si se observa el gasto de las empresas y las personas dentro del país, algo que técnicamente los economistas denominan la demanda agregada interna, 58,8% corresponde al consumo y el resto a inversión.

Así, la debilidad del consumo privado, que muestra un descenso de 5,9% en los últimos dos años, resta fuerzas a la posibilidad de que la economía salga a flote y deje atrás la recesión.

Dispuesto a controlar el crédito al consumo, considerado como superfluo, el Gobierno impulsó la reforma a la Ley de Bancos que limita el financiamiento con tarjetas, una tuerca esencial en el motor del crecimiento económico y en el presupuesto familiar.

Banqueros consultados explican que el uso de las tarjetas de crédito no solo está asociado a la compra de ropa, zapatos y demás productos que el Gobierno puede catalogar como no básicos en su cruzada por lo que denomina el "consumo necesario".

La clase media también utiliza las tarjetas de crédito para incrementar el dinero que efectivamente dispone al cierre de cada quincena y cancelar alimentos, medicinas, clínicas e incluso, el costo de los colegios privados.

De acuerdo con los datos de la Superintendencia de Bancos dos entidades financieras privadas ya superan el límite establecido para el financiamiento con tarjetas de crédito y otro grupo se encuentra cerca del techo.

La ley otorga 180 días para adecuarse y si en definitiva no se flexibiliza la norma los bancos tendrán que escoger entre un abanico de opciones que incluiría menos entrega de nuevas tarjetas y revisión del cupo disponible para cada cliente.

Algunos datos:

- La clase media utiliza los servicios hospitalarios privados por las deficiencias que presenta en la red de hospitales públicos.

- Al incremento en el costo de las medicinas y las operaciones qurúrgicas se añade que las consultas odontológicas y médicas aumentan 33,6% en 2010, así como el alza de las pólizas de seguros.

- El consumo privado como porcentaje del PIB se ubicó en 61,29% en 2005.

- Las cifras del Banco Central de Venezuela indican que en los primeros nueve meses de este año ha representado 71,90% del PIB.


EL UNIVERSAL
Lean del mismo autor, en El Universal: El plan socialista fortaleció carácter rentista de la economía
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6.1.11

Gobierno rico y pueblo pobre


Juan Carlos Caldera

Con asombro por decir lo menos, el Gobierno nos dice a todos los venezolanos que debemos seguir sacrificándonos y como un carterista del metro de Caracas nos mete la mano en el bolsillo anunciando más impuestos y devaluando nuestro bolívar.

Creo que ningún venezolano ha visto un gesto de sacrificio, de austeridad, de administración responsable del Ejecutivo como para tener la autoridad moral de pedirnos a los venezolanos que nos sacrifiquemos para que el mismo siga siendo rico y el pueblo cada vez más pobre.

Para nadie es un secreto que la inflación se come el salario de los venezolanos y hacer en cada familia un verdadero acto de magia para lograr sobrevivir mes a mes a una economía "socialista" que cierra el empleo, aumenta impuestos, devalúa la moneda.

Una cosa es la que se dice pero otra la que desde el Gobierno se hace, sin pestañear anuncian la devaluación de BsF 2.6 a 4.3 afectando rubros como alimentos, insumos médicos, material médico-quirúrgico y medicinas que son los rubros que representan cerca del 60 por ciento del presupuesto familiar.

Son muchas las medidas que el Ejecutivo tiene para tomar antes de pedirle más sacrificios al pueblo.

Un gobierno que le importe su pueblo pondría en el último puesto de la lista de sacrificios al pueblo y no en el primer lugar.

Un gobierno responsable primero echaría mano a recortes en gasto militar que evidentemente no es un gasto prioritario para nuestro país en igual sentido recortaría todo los regalos que con indignación del pueblo constantemente realiza a unos cuantos de países panas del Presidente.

Un gobierno que proteja al pueblo primero reduciría la burocracia que existe en él, una reestructuración eficiente del número de ministerios, institutos autónomos, empresas del Estado, fundaciones y cuantos caprichos presidenciales se van creando.

Por eso los venezolanos debemos mantenernos unidos en rechazo a este paquetazo que consolida a un régimen rico que le pide sacrificios a un pueblo pobre.

Hay sin duda un camino mejor, un camino donde el Gobierno sea un promotor de empleo, sea un facilitador de la libre iniciativa de los venezolanos, que sea para todos por igual, una administración austera y un pueblo productivo.

Es más fértil impulsar la reactivación de la producción nacional que aumentar el IVA, es más importante crear empleo que expropiar empresas.

Esa nueva Venezuela juntos la podemos lograr porque los venezolanos merecemos un país de oportunidades, un país de empleo y seguridad.

Sigamos juntos, sigamos adelante hacia la nueva Venezuela.




9.12.10

«Haz que los ricos paguen»


Algunos manifestantes conra el aumento de las matrículas universitarias intentaron entrar en el edificio del Tesoro británico.

Como protesta por la triplicación de las matrículas, lanzaron ladrillos y dejaron pintadas las paredes con lemas como Haz que los ricos paguen (Foto AFP).

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4.12.10

El TopTen de los países más ricos (per capita)

Este gráfico de los diez países más ricos álbumes en el mundo se basa en el PIB per cápita de cada país. PIB o Producto Interno Bruto es el valor total de mercado de todos los bienes y servicios finales producidos en un país en un año determinado.

En el ranking de los Top Ten Mundial de los países más ricos, Luxemburgo encabeza la lista. Una vez reforzado por el hierro y del acero, la economía de Luxemburgo gana impulso actual, proporcionando la banca internacional y los servicios financieros. Este país, cuya población disfruta ahora de alto nivel de vida, es también un destino favorito entre los países europeos para que acojan actividades de política. Situado en el noroeste de Europa, es también uno de los países más pequeños del mundo.

Entre otros países en la lista, cuatro son de Asia (Qatar, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Singapur), uno de África (Guinea Ecuatorial), tres de Europa (Luxemburgo, Noruega e Irlanda) y dos de América (EE.UU. y Bermudas) . Todos los países están total o parcialmente industrializados y ninguno de ellos es agrario. Los servicios financieros internacionales, petróleo, turismo y las exportaciones de gas natural, la fabricación de productos electrónicos, ayudando a la circulación de mercancías (como en el caso de Singapur) y el sector servicios son las claves de este éxito económico.

Casos llamativos

Bermudas El turismo se ha ganado enormemente de la ubicación estratégica del pequeño país en el Océano Atlántico. Para los viajeros es muy llamativo -y fácil- embarcarse en una gira a las Bermudas: vuelos sin escalas están disponibles desde el este de ciudades de EE.UU. como Chicago, Nueva York, Washington DC, así como desde Toronto, Halifax y Londres. También hay cruceros semanales a los tres principales puertos de este país.

Emiratos Árabes Unidos es un paraíso para los compradores. Creado artificialmente las playas de los Emiratos Árabes Unidos, EAU, cuenta con multicines parques de diversión y muchas otras atraccioones. Otras actividades turísticas en este reino del desierto son senderismo de montaña, safaris en el desierto, los oasis, las carreras de camellos, montar en camello, y los mercados.


Top 10 países más ricos del mundo


Fuente: Maps of World

Los diez más ricos

El Top Ten

  1. William Gates III
  2. Warren Buffett
  3. Lakshmi Mittal
  4. Carlos Slim Helu
  5. Prince Alwaleed Bin Talal Alsaud
  6. Ingvar Kamprad
  7. Paul Allen
  8. Karl Albrecht
  9. Lawrence Ellison
  10. S Robson Walton
Fuente: Revista Forbes

¿Sabías que el 70% de las personas son pobres?

¿Sabías que en el mundo el 70% de las personas son pobres, el 25% clase media y el 5% son personas ricas?



Revisen este mapa interactivo en Forbes.

Mapa donde se concentran las mayores fortunas del mundo. Las zonas más grises corresponden a los más pobres . El azul del círculo más grande, los que deben a los más pobres.

fuente


"El secreto de ser aburrido es decirlo todo." -Voltaire

8.11.10

Agua para Siempre, contra la pobreza


Raúl Hernández, con su proyecto Agua para Siempre, se convirtió este domingo 7 en el ganador del programa Iniciativa México y de 10 millones de pesos que podrán ser destinados en beneficio de su causa.

“Quiero agradecer a todos los campesinos que han creído en esto y que han trabajado 30 años en esto, a todo el equipo que han entregado su vida, hoy este reconocimiento llega a todos los pueblos indígenas y campesinos”, indicó Raúl Hernández.

José Narro, rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, fue el encargado de entregarle el reconocimiento al proyecto ganador, luego de vencer a Miguel Barrera, de Marabunta; Héctor González, de Fuente de Proteína, y Mariana Baños, de Llamadas que Cambian Vidas.

“Esperemos que ésta sea la primera de muchas iniciativas a favor de la justicia, de la lucha contra la pobreza, a favor de la igualdad y contra la exclusión, unidos los mexicanos hemos de salir adelante”, dijo el rector al entregar el reconocimiento al ganador de la final.

Hernández no recibirá el dinero en efectivo, ya que se le entregará en especie, pero está obligado a dar un plan de trabajo en el que se indique en qué empleará los recursos y a quién beneficiará.

A la cantidad a la que se hizo acreedor al ganar Iniciativa México se le suman 10 millones de pesos más, que el presidente Felipe Calderón se comprometió a dar.

Luis Petersen Farah escribió este artículo muy interesante que nos permitimos incluir en nuestro blog:

Una iniciativa muy refrescante

Es en todos sentidos refrescante saber de poblaciones que han logrado tener agua para producir, reintegrar el líquido a la tierra, mejorar su nivel de vida y hacerlo comunitariamente. Es refrescante también saber que esos logros pueden ser replicados en otras partes.

Hace treinta años que Raúl Hernández y Gisela Herrerías se instalaron en Tehuacán, Puebla, como parte de un grupo que buscaba soluciones para el desarrollo en las partes más pobres del país. Desde entonces reconocían que la escasez de agua era una limitante clave para el avance regional. Pero no todo era carencias: contaban con la riqueza de los pueblos de la región, acumulada a lo largo de su historia.

Lo que han hecho desde entonces impresiona. Hay agua, represas, agroindustria y desarrollo de tecnologías para el cultivo intensivo de amaranto que les llevó a conseguir reconocimientos de la FAO y el PNUD. Su metodología participativa orientada al desarrollo sostenible va dejando a su paso aprecio por el trabajo y por los bienes comunes. Quizá este sedimento educativo sea su mayor acierto.

Agua para Siempre fue uno de sus primeros programas. Empezó en 1988 alrededor de la presa Santa María la Alta. Diez años después creció con el apoyo de las fundaciones Ford y Conrad N. Hilton. En 1999 inauguraron el Museo del Agua, un centro de exposición y cursos sobre el tema. A partir de entonces han ganado premios por todo el mundo.

Han demostrado que es posible impulsar el desarrollo sostenible de poblaciones marginadas mediante la regeneración de sus cuencas. Con técnicas de retención de suelos, restauración de vegetación y aprovechamiento óptimo del agua, han aumentado la disponibilidad del agua, disminuido la contaminación y mejorado los terrenos de cultivo. Integran el legado de los antiguos en la región Mixteca y el Valle de Tehuacán: la construcción de terrazas, canales y presas para aprovechar los suelos, con los conocimientos y las tecnologías actuales de información satelital.

Agua para siempre es refrescante. Existen acciones comunitarias responsables, sostenibles e inteligentes aquí, en un país como México donde ha resultado más fácil ver las fracturas sociales que los proyectos y los resultados, donde se juzga la desigualdad, en el mejor de los casos, como algo dado y sin remedio, y donde, sin embargo, ya no se puede pensar en superar la violencia si no se superan de raíz la pobreza y la marginación.

MILENIO

6.11.10

El socialismo estadounidense para los ricos

  • Joseph E. Stiglitz

Aprovechando todas las referencias a los “brotes verdes” de la recuperación económica, los bancos estadounidense están intentando repeler las iniciativas emprendidas para regularlos. Si bien los políticos hablan de su compromiso con la reforma normativa para prevenir una recurrencia de la crisis, esta es un área donde lo importante realmente está en los detalles, y los bancos harán uso de toda la fuerza que les resta para asegurarse de tener un amplio margen de maniobra para seguir actuando como en el pasado.

El viejo sistema funcionaba bien para los bancos (si bien no para sus accionistas), así es que ¿por qué tendrían que apoyar el cambio? De hecho, las iniciativas por rescatarlos dedicaron tan poco esfuerzo a pensar en cómo ha de ser el tipo de sistema financiero post-crisis que queremos, que terminaremos teniendo un sistema bancario menos competitivo, en que los grandes bancos que eran demasiado grandes como para caer se volverán todavía más grandes.

Por largo tiempo se ha reconocido que los bancos estadounidenses que eran demasiado grandes como para caer también eran demasiado grandes como para poder ser administrados, y esa es una de las razones de que el desempeño de varios de ellos haya sido tan deslucido. Cuando fracasan, el gobierno diseña una reestructuración financiera y proporciona seguros para los depósitos, ganando voz y voto en su futuro. Las autoridades saben que, si esperan demasiado, es probable que los bancos zombie o casi zombies -con poco o ningún valor neto, pero a los que se trata como si fueran instituciones viables- "apostarán a la resurrección". Si hacen grandes apuestas y ganan, se irán con las ganancias; si pierden, el gobierno tendrá que hacerse cargo.

Esto no sólo es teoría; es una lección que aprendimos, a un gran coste, durante la crisis de las Cajas de Ahorro Préstanos de los años 80. Cuando la máquina expendedora de dinero dice "fondos insuficientes", el gobierno no quiere que esto signifique que el banco, en lugar de la cuenta de la persona, está sin dinero, así es que interviene antes de que la bandeja se vacíe. En una reestructuración financiera, por lo general los accionistas quedan fuera de la mesa, y los tenedores de bonos se convierten en los nuevos accionistas. Algunas veces, el gobierno debe proporcionar fondos adicionales, o un nuevo inversionista debe estar dispuesto a hacerse cargo del banco fallido.

Sin embargo, la administración Obama ha introducido un nuevo concepto: “demasiado grande como para ser reestructurado financieramente”, bajo el argumento de que sería un desastre si intentáramos aplicar las reglas habituales a estos grandes bancos. Los mercados entrarían en pánico. Así es que no sólo no podemos tocar a los tenedores de bonos, sino que ni siquiera podemos afectar a los accionistas, incluso si el valor actual de la mayoría de las acciones no hace más que reflejar una apuesta sobre un rescate del gobierno.

Creo que este juicio es erróneo. Pienso que la administración Obama ha sucumbido a la presión política y al amedrentamiento de los grandes bancos. Como resultado, la administración ha confundido rescatar a los banqueros y sus accionistas con rescatar los bancos.

La reestructuración da a los bancos la oportunidad de comenzar de nuevo: los nuevos potenciales inversionistas (ya sea tenedores de capital patrimonial o de instrumentos de deuda) tendrán más confianza, otros bancos estarán más dispuestos a prestarles, y ellos estarán más dispuestos a prestar a otros. Los tenedores de bonos se beneficiarán de una reestructuración ordenada, y si el valor de los activos es realmente mayor a lo que cree el mercado (y los analistas externos), terminarán por cosechar las ganancias.

No obstante, lo que está claro es que los costes actuales y futuros de la estrategia de Obama son muy altos, y que hasta ahora no han logrado su limitado objetivo de hacer que los bancos vuelvan a prestar. El contribuyente ha tenido que aportar miles de millones y ha dado miles de millones más en garantías, y lo más probable es que el momento de pagar la factura llegue en el futuro.

Reescribir las reglas de la economía de mercado –de un modo que ha beneficiado a quienes han causado tanto sufrimiento a toda la economía global- es peor que financieramente costoso. La mayoría de los estadounidenses lo ven como algo obscenamente injusto, en especial después de ver cómo los bancos desviaban los fondos destinados a resucitar la otorgación de préstamos y los usaban para pagar bonificaciones y dividendos exagerados. Quebrar el contrato social es algo que no se debe hacer a la ligera.

Sin embargo, este nuevo sucedáneo del capitalismo, en que las pérdidas se socializan y las utilidades se privatizan, está condenado al fracaso. Los incentivos se distorsionan y no hay disciplina de mercado. Los bancos “demasiado grandes como para ser reestructurados” saben que pueden apostar con impunidad y, con una Reserva Federal que pone los fondos a su disposición a tipos cercanos a cero, tienen amplios recursos para hacerlo.

Algunos han llamado a este nuevo régimen “socialismo con características estadounidenses”. No obstante, al socialismo le preocupan las personas comunes y corrientes, mientras que Estados Unidos ha dado poca ayuda a los millones de estadounidenses que están perdiendo sus casas. Los trabajadores que pierden sus empleos reciben sólo 39 semanas de beneficios de desempleo limitados, y después quedan a su suerte. Y, cuando pierden sus empleos, también pierden su seguro de salud.

Estados Unidos ha ampliado su red de seguridad para las corporaciones de maneras sin precedentes, desde los bancos comerciales a los bancos de inversión, luego a los seguros y tras ellos a la industria automotriz, sin que esté a la vista dónde se detendrá. En realidad, esto no es socialismo, sino la ampliación de una prolongada política de estado de bienestar para las corporaciones. Los ricos y los poderosos recurren al gobierno para que los ayude siempre que pueden, mientras que las personas en situación de necesidad reciben poca protección social.

Tenemos que fragmentar los bancos “demasiado grandes como para caer”; no hay evidencias de que estos mastodontes conlleven beneficios para la sociedad que sean proporcionales a los costos que han impuesto a los demás. Y, si no los dividimos, entonces tenemos que limitar severamente lo que hacen. No se les puede permitir hacer lo que hicieron en el pasado: apostar a cuenta de los demás.

Esto plantea otra pregunta acerca de los bancos "demasiado grandes como para caer" y “demasiado grandes como para reestructurarlos" de Estados Unidos: tienen demasiado poder político. Sus estrategias de influencia funcionaron bien, primero para desregular y después para hacer que los contribuyentes pagaran la limpieza. Ahora esperan que, una vez más, les funcione el truco para quedar libres de hacer lo que les plazca, independientemente de los riesgos para los contribuyentes y la economía. No podemos permitir que eso ocurra.

Joseph E. Stiglitz, profesor de Economía en la Universidad de Columbia, encabeza una Comisión de Expertos, nombrados por el Presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas, acerca de las reformas al sistema financiero y monetario internacional. En su libro Cómo hacer que funcione la globalización, publicado en 2006, se discute la creación de un nuevo sistema de moneda de reserva global.

Copyright: Project Syndicate, 2009.
www.project-syndicate.org
Traducido del inglés por David Meléndez Tormen

26.10.10

Vicente Romero: No es el cólera la mayor amenaza para los haitianos sino la miseria


No es el cólera la mayor amenaza para los haitianos sino otra epidemia, más mortífera y con peor pronóstico: lamiseria, que en Haití adquiere carácter de pandemia y es causa principal de todos los males que afligen a la población del país más empobrecido de América.

El terremoto nos hizo conscientes de ella y produjo un impulso solidario mundial. Sin embargo, diez meses después, Haití solo ha recibido la cuarta parte de las ayudas internacionales entonces acordadas. Ha sido necesaria otra desgracia colectiva para que el vergonzoso balance de la inconsecuencia de muchos gobiernos salte a los periódicos y los telediarios.

El cólera de Haití tendría que desatar la cólera ciudadana frente a las promesas incumplidas. Habría que exigir que cuando se anuncie una ayuda humanitaria su cifra sea considerada como una deuda adquirida, y que el impago conlleve sanciones por parte de los organismos financieros.

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Experto mundial revela los 23 mitos del capitalismo

Los países ricos recetan la medicina que ellos no se tomaron, dice el economista Ha-Joon Chang

El estallido financiero de 2008 dejó desnudo a un ídolo que parecía indestructible desde la caída del muro de Berlín: el capitalismo.

El economista surcoreano de la Universidad de Cambridge, Han-Joon Chang, autor de dos libros traducidos a decenas de idiomas -el recién publicado las "23 cosas que no le dijeron del Capitalismo" y "Malos Samaritanos, El mito del libre comercio y la historia secreta del capitalismo"- se encuentra entre los más destacados críticos del rumbo neoliberal adoptado desde los '80.

A pesar de esta postura crítica, Chang no es un anticapitalista."El capitalismo es el peor sistema, si uno quita al resto", ironiza.

BBC Mundo entrevistó a Chang durante una visita suya a Londres para promover la publicación de su libro.

¿Qué son entonces estas 23 cosas que no nos dicen del capitalismo?

A uno le puede gustar o no el capitalismo, pero todo el mundo asume que sabe de qué se trata. Lo que intento mostrar es que muchas de las premisas que se usan para el capitalismo son medias verdades o directamente mitos.

La idea del libre mercado, por ejemplo. El mercado libre no existe. Todo mercado tiene reglas y límites que restringen la libertad de elección.

¿Por qué un chofer de autobús de Suecia gana 50 veces más que uno de Nueva Deli? Porque el de Nueva Deli no puede ir a Suecia pues hay límites a los flujos migratorios.

Otro mito es que cuando más libre mercado y menos gobierno, más riqueza. Esto no es así. Se vio claramente en el caso de la desrregulación del sistema financiero que tomó lugar desde la década del '80 que, como se vio en la crisis financiera de 2008, destruyó mucha riqueza.

Por eso digo también que los mercados financieros tienen que ser menos eficientes: una mayor eficiencia intensificaría la especulación y el cortoplacismo de las inversiones.

En el libro que publicó en 2008, "Malos Samaritanos", usted examina otro tipo de mitos: los que hay en torno al desarrollo económico.

El libre comercio es uno de los mitos. Los países desarrollados dicen que los países en desarrollo tienen que permitir el libre flujo de capitales y mercancías para desarrollarse.

Esta posición ignora la política adoptada históricamente por los mismos países desarrollados.

Tomemos el caso del Reino Unido, cuna de la Revolución Industrial. En el siglo XVII, Daniel Defoe, el autor de Robinson Crusoe, que era también empresario y espía, publicó una historia sobre el comercio inglés que muestra el proteccionismo aplicado desde el siglo XV.

Esta política sigue hasta el siglo XIX, cuando el Reino Unido se vuelve partidario del librecomercio porque ya ha desarrollado plenamente su industria, de modo que no necesita protegerla.

Lo curioso es que inmediatamente borra su propia historia y pregona lo que no practicó para desarrollarse, es decir, le exige al resto del mundo que adopte el Libre Comercio.

Estados Unidos no siguió el ejemplo que pregonaba el Reino Unido.

En el siglo XIX y en las primeras décadas del XX, EE.UU. fue el país más proteccionista del mundo. Eso sí, una vez que desarrolló plenamente su industria, exigió al resto que se convirtieran al Libre Comercio.

La lista de países que usaron una estrategia similar es muy larga: Francia, Japón, Alemania, Finlandia, Italia, Noruega, Austria, entre otros.

En su libro usted menciona el caso de su propio país, Corea del Sur.

Nací en 1963. En esos años, el ingreso per capita de Corea del Sur era menos de la mitad del de Ghana.

En 1977 el ingreso per capita ya era de US$1.000 y el país se había convertido en un gran exportador de coches, semiconductores y otros productos de alta elaboración manufacturera.

Tapa del libro de Ha-Joon Chang

Tapa en inglés de "23 cosas que no le dijeron sobre el capitalismo"

Corea del Sur aplicó todas las recetas que los países desarrollados dicen que no hay que aplicar: subsidios, proteccionismo, planes estatales, intervencionismo.

No digo que esta política sea una varita mágica. Lo que digo es que si uno estudia la realidad de los países en desarrollo de la posguerra, la historia oficial que pregona el neoliberalismo con el FMI y el Banco Mundial a la cabeza, no se condice con la realidad.

El milagro japonés es un ejemplo bien claro, pero también lo es China o Corea del Sur.

Se habla, por ejemplo, de los años '60 y '70 como "la época negra del proteccionismo" en el Tercer Mundo.

El ingreso per capita durante esa "época negra" de México fue del 3,1 %. Entre 1985 y 1995, el período en que empieza la liberalización económica, fue del 0,1% y con el supuesto paraíso de libre comercio del NAFTA, creció un 1,8% entre 1995 y 2002.

¿No cambia esto con transacciones en los mercados financieros que se hacen en microsegundos gracias a la revolución tecnológica?

Uno de los mitos del capitalismo que analizo es precisamente esta idea de que la globalización es inevitable debido a internet.

El telégrafo en el siglo XIX produjo una revolución de las comunicaciones mucho mayor que internet.

Antes del telégrafo se tardaba dos semanas en barco transmitir un mensaje transatlántico. Con el telégrafo, se redujo a siete minutos.

Y si se compara ambas épocas, el mundo del barco a vapor y el telégrafo, estaba mucho más globalizado que el de los años '40, '50 y '60 del siglo XX, a pesar de la enorme diferencia tecnológica.

Es cierto que las transacciones financieras que se hacen en segundos, pero ¿por qué son posibles esas transacciones? Porque los mercados financieros fueron desrregulados.

El recurso a la tecnología es una manera de negar que en realidad se trata de una decisión política.

La verdad de los mitos

Aqui otros de los mitos del capitalismo desarrollados por el autor:

1 - El libre mercado no existe.

2 - La máquina de lavar transformó más el mundo que el internet.

3 - El libremercado raramente hace rico al pobre.

4 - El capital no es trasnacional: tiene nacionalidad.

5 - No vivimos en una era postindustrial.

6 - EE.UU. no tiene el más alto nivel de vida del mundo.

7 - La educación por sí misma no garantiza la riqueza de una nación.

8 - A pesar de la caída del comunismo somos sociedades planificadas.

9 - La igualdad de oportunidades es desigual.

10 - Los mercados financieros tienen que ser menos y no más eficientes.

11 - La gente en los países ricos es menos emprendedora que en los pobres.

7.10.10

El círculo vicioso de la pobreza y los microcréditos

José Vicente Mestre Chust

La pobreza es el resultado del desigual reparto de la renta, siendo la pobreza, el mayor obstáculo para crear la riqueza que permitiría salir de ella.

Se considera pobre a aquella persona que no posee ingresos suficientes para atender las necesidades de una vida digna. La mayor parte de los pobres viven en el África Subsahariana, y en algunas regiones de Asia y de América Latina. De ahí que se pueda hablar en estos territorios de regiones pobres. También hay que tener presente que también hay personas pobres en el mundo desarrollado.

El círculo vicioso de la pobreza y el subdesarrollo

El economista estadounidense de origen estonio Ragnar Nurske formula el modelo del círculo vicioso de la pobreza y el subdesarrollo. Así, según este modelo, la pobreza y el subdesarrollo es un problema de falta de capital (maquinaria, recursos financieros, infraestructuras…). El subdesarrollo impide la llegada de inversiones y, por ello, continúan siendo pobres.

Las empresas no producen debido a que, por una parte, no se pueden crear empresas sin inversión, y, por otra, no existe capacidad debido a que los ciudadanos, que no poseen ingresos, no pueden comprar los productos que, como ya se ha indicado, no pueden producirse. Todo el dinero disponible, que es mínimo, es gastado para satisfacer las necesidades más inmediatas, de ahí que apenas haya ahorro, y, por lo tanto no hay inversiones.

Cómo salir del círculo vicioso de la pobreza y el subdesarrollo

La única forma de romper el círculo vicioso de la pobreza y el subdesarrollo sería a través de las inversiones. De ahí que, algunos economistas propongan el fomento de las inversiones, ya sea de inversiones públicas o privadas, aunque es difícil encontrar inversores dispuestos a arriesgar su dinero en economías claramente subdesarrolladas.

El Banco Mundial y la ayuda al desarrollo

El Banco Mundial surge tras la II Guerra Mundial con el objetivo de facilitar la reconstrucción de los países destrozados por la guerra. Naturalmente, el objetivo actual del Banco Mundial es muy diferente. Por una parte podría ser el elemento necesario para romper el círculo vicioso de la pobreza y el desarrollo, facilitando las inversiones, incluso colaborando con ONG que trabajan el ámbito de la ayuda al desarrollo.

Los microcréditos como herramienta para erradicar la pobreza

De ahí la importancia de los microcréditos que han ayudado a salir de la pobreza a millones de personas. Con unos créditos iniciales muy pequeños, pero inabarcables para economías subdesarrolladas, se inician proyectos de auto ocupación o de desarrollo de pequeñas comunidades. Los microcréditos, por ejemplo los proyectos del Grameen Bank, fundado por Muhammad Yunus, tienen como objetivo el facilitar el acceso a la financiación de microempresas, así como invertir en salud o educación.

Pero además, los microcréditos permiten la familiarización con conceptos como el uso racional del dinero, el ahorro, y tiene como consecuencia, el aumento de la independencia económica y la autoestima de personas y comunidades que estaban condenadas a ser pobres, y que, gracias a estos microcréditos, pueden salir de la pobreza.